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domingo, 16 de febrero de 2014

Y... dónde quedó mi final feliz?


La verdad, y aquí entre nos, pensé que lo había encontrado. Que lo tenía seguro y que solo era cuestión de mejorar ciertos aspectos y ciertos detalles pero que según yo eran pequeñeces, que con el tiempo se solucionarían y nos encaminarían a lo que todas las personas en algún momento de la vida soñamos. Pero no fue así. Se me fue de las manos y se me desvaneció sin esperarlo y sin poder hacer yo nada para evitarlo.


La vida quizás sea así. Yo la verdad es que no lo sé. Entre las ideas de que el universo trabaja a su modo y que el destino lo hace por algo y que la vida te está tratando de dejar una enseñanza y que el karma funciona de cierta forma y el futuro mueve las fichas a tu favor y cuantas más ideas se les puedan ocurrir que nos han venido a meter en la cabeza, la verdad es que lo que viene después es lo complicado. El no entender por qué, el preguntarte cuál es el siguiente paso, el interrogar a todo lo que te rodea para tratar de captar qué fue lo que pasó, el pensar que no hay persona sobre el planeta que disfrute el estar contigo, la incertidumbre, los planes deshechos, los sueños rotos... todo este paquete emocional es lo más complicado de sobrellevar. Y en mi caso, luego de veinte meses, te cuestionas muchas cosas, y aunque le echas ganas y tratas de ver el mejor panorama, no es tan fácil.



Quizá el amor pocas veces es amor por completo. Quizá nadie sale ileso de este planeta. Quizá (sólo quizá) no existen los finales felices, solo la continuidad de una historia con matices y con colores vivos que le van dando sentido a tu vida y aunque deje de existir, te deja una huella de que experimentaste algo, que lo viviste, y que debes sentirte afortunado por eso.


Qué queda? Sonreír. Agradecer que lo viviste y en su momento lo disfrutaste. Que fuiste feliz y contagiaste a quienes te rodeaban de eso. Quedarte con lo bueno. Y si tienes la suerte de que te suceda, como en mi caso, que no hay nada malo que recordar o que reprochar, sentirse afortunado. Levantarte, sacudirte y seguir caminando, porque el camino ahí sigue, y no hay razón para detenerse... aunque justo ahora, no lo parezca así.


Nos leemos pronto! ;)











jueves, 6 de febrero de 2014

Sentir y Decidir

Leí hace unos días que en un post de Facebook decía: "El amor no es un sentimiento, es una decisión". De entrada pensé que era un disparate, pero ya analizándolo mejor, la idea no está tan mal presentada.

Nos han vendido a través del tiempo gracias a las películas, a las canciones, a las series, a los cuentos y a muchos libros que el amor se debe relacionar con el corazón y con los sentimientos bonitos que vas teniendo cuando conoces a alguien, cuando te enamoras, y hasta ahí... Entras en la etapa donde dibujas corazones en hojas de papel o demuestras en mensajes con ojitos en forma de corazón lo emocionado que andas, y das por hecho que toda la vida va a ser así, no? El cosquilleo de la emoción ahí en la panza es algo indescriptible (porque insisto, las emociones se sienten ahí, no en el corazón... si así fuera, estaríamos pensando que nos está dando un infarto cada vez que sentimos algo lindo).

Pero bueno! Ya me desvié un poco del tema... El chiste es que es verdad: el amar implica, más que sentir, decidir hacerlo, y querer hacerlo. Y si en verdad no nos dejáramos llevar por sólo sentir bonito quizá habrían relaciones de mejor calidad y duración. Porque muchas veces al primer enojo te das la media vuelta y te desentiendes de algo que quizá pudo haber tenido un chorro de potencial. El amor no es estar nada más para los buenos momentos, es enfrentar los malos juntos, buscando soluciones, porque si se quiere, se puede. 

Una relación no es fácil. Para nada. Mentira que todo el tiempo son emociones lindas, o mariposas en la panza. Es adaptación. Es comprensión. Es aceptar los cambios y tornarlos positivos usándolos de la mejor manera. Es no darse por vencido. Es aprender a compartir. Es estar. Es querer estar.  

Y al final... Sea un sentimiento, una decisión, una forma de vivir, un pasatiempo, un fin, un principio... Si no lo demuestras, si no lo respetas, si no lo expresas, si no lo comunicas, si teniéndolo no lo valoras... No podremos encontrar nuestro final feliz.

Nos leemos pronto! ;)



viernes, 20 de diciembre de 2013

Uno más...

Y sin darnos cuenta un año más ha pasado. Pareciera que fue hace un instante cuando nos preparábamos con mucha emoción y ansias para recibir el 2013 con todas sus sorpresas.... Y estamos a escasos días de decirle adiós. Tantas cosas vividas en tan poco tiempo... Y quiero creer que haya sido lo que hayamos vivido, nos convertimos en mejores personas, no? Debe ser así!! 

Se acuerdan que aproximadamente hace un año les conté del "Thankful Jar"? Ya estoy a punto de abrirla! Muero de ansias de leer y volver a vivir así los mejores momentos de este año. Pasaron muchas cosas chingonas a lo largo de mi 2013. Personas nuevas llegaron a mi vida. Amigos que se fueron a otros lados pero siguen cerca. Tengo medallas colgadas en mi cuarto. Disfruté conciertos. Conocí nuevos lugares. Viajes. Canciones. Me lancé a vender mis Cupcakes. Películas. Sabores. Más cosas que quiero hacer. Más ideas acumuladas. Fue un buen año. A pesar de los momentos amargos (porque sí hubo varios también)... Fue un muy buen pinche año, caray!!!! 

Y no, no me voy a poner a decirles que hagan sus propósitos y que se apliquen para el otro año. Para nada. Sólo puedo decirles que disfruten cada momento que el 2014 les regale. Abracen a sus seres queridos. No pierdan el chance de decir lo que sienten. Si tienen antojos, cúmplanlos. Sigan sus corazonadas. Abran su mente. Aprovechen oportunidades. Tomen fotos. Ayuden a un desconocido. Vivan en tiempo presente.

Y de corazón muchísimas gracias por haber sido parte de este 2013, directa o indirectamente. Si me estás leyendo, si hemos convivido, si hemos conversado, si nos hemos cruzado en el camino, si hemos compartido un drink, si nos hemos emocionado con una película, si chismeamos acerca de una serie, si nos hemos recomendado algún libro, si hemos twitteado, si nos hemos abrazado... GRACIAS!!!

Nos leemos el año entrante! Disfruten estas fechas!!! :) les mando un abrazo enorme, donde quiera que estén! 


domingo, 1 de diciembre de 2013

Café Pendiente





Estaba navegando y perdiendo un poco el tiempo en la red cuando me topé con una iniciativa social, la cual desde que vi el logo me llamó la atención, y cuando me puse a investigar un poquito más acerca de ella me súper encantó. Y es por eso que les quiero contar un poco de ella, porque como firme optimista creo que a pesar de las cosas tan terribles que pasan todos los días a nuestro alrededor y de las malas noticias que también leemos a diario, hay todavía acciones y personas que hacen de este mundo un lugar mejor gracias a lo que hacen y a la manera de ver las cosas. Y esto que me encontré entra en esa categoría. Les cuento un poco del "Café Pendiente".

Este movimiento inició hace ya un buen rato en Italia, y se ha ido propagando poco a poco por todo el mundo, y para nuestra fortuna ya está haciendo un poquito de ruido en México. Y por qué les digo que para nuestra fortuna? Porque nos lleva a una de las reglas básicas de convivencia social que al parecer desde hace mucho tiempo se perdió en el camino: pensar en los demás. Salirnos un poco de nuestra zona de confort y darnos cuenta que hay personas menos afortunadas que de vez en cuando necesitan que se le eche una mano. Y lo mejor de todo esto, es que no necesitas ir a hacer donaciones al banco, ni tienes que comprar cosas innecesarias con tal de aportar algo, ni tienes que ir a lugares que te queden lejos con tal de hacer una buena obra. Nada de eso. Es tan simple, que ahí radica lo genial de esto.

"Café Pendiente" consiste en pagar un café, una comida, un pan, algún tipo de alimento según el establecimiento del que se trate para que lo consuma una persona necesitada: los que piden limosna en la calle. El que te cuida tu coche mientras haces algún mandado. Los que hacen malabares o intentan limpiar tu parabrisas en el semáforo. El pepenador que a diario ves pasar por tu basurero buscando algo que le sea útil. El jardinero que va a tu casa una vez al mes. El velador. Consiste en que muchas personas hagan buenas acciones diarias para desconocidos. 

Que cómo vas a estar seguro de que la persona correcta lo reciba? esto también es parte de la iniciativa para cambiar un poquito la mentalidad que hemos ido adoptando: tener fe en los demás. Pensar que indirectamente harás sonreír a una persona porque comerá algo rico o porque sentirá que alguien se preocupa por ellos. Hace falta que salgamos de nuestra burbuja un ratito y ayudarnos. La vida da demasiadas vueltas como para creer que nunca necesitarás de alguien, de quien menos lo imagines. 

Aquí en Veracruz y en Boca del Río han abierto muchos locales de comida y de bebidas que bien podrían unirse a esta causa, y los invito a que si conocen a alguien que es dueño o encargado o gerente de algún establecimiento y están leyendo estas líneas las compartan, se interesen, conozcan, aporten, inviten, corran la voz y sin tener que hacer demasiado se logre un cambio. No creo que sea imposible. Seamos un poco menos cínicos, seamos coherentes en lo que decimos y en lo que hacemos. Seamos noticia por causas buenas como esta. 


Les dejo la página oficial de esta inciativa, para que vean que no es nada complicado ayudar: http://cafependiente.org.mx/
También pueden enterarse más por Facebook (Café Pendiente - México) y por Twitter (@mxcafependiente y con el HT #CafePendiente)

Seamos parte! no cuesta nada! :D


martes, 26 de noviembre de 2013

Tic-Tac





Ayer sin querer sentí que el paso del tiempo va a un ritmo demasiado acelerado para mi gusto y como que me cayó el veinte de lo rápido que ha pasado. Primero me asusté, pero luego me tranquilicé y capté que las cosas se van dando como deben ser... les cuento un poquito.

Resulta que fui al Centro Estatal de Transfusión Sanguínea ayer, y antes de hacerme los estudios para ver si podía donar sangre tuve que pasar con un doctor, podría decir que me tocó uno de la muy vieja escuela, ya saben, edad avanzada, muy serio al hablar, encorvado, en fin.

El chiste es que cuando me preguntó mi edad, mi estado civil y si soy madre o no, me miró con una desaprobación tremenda. Neta, tremenda. Y no tardó en soltarme una bomba que me dejó con cara de: "quién chingada madre te preguntó a ti?": "pues mija, tienes tres años para tener hijos porque después seguro te salen con problemas o enfermos porque ya tus ovarios están viejos. Y cómo es eso que no has pensado casarte? Eso está muy raro, eh? Velo considerando."

Plop. Y de nuevo, plop. Si yo sólo quería saber si era candidata para donadora, no quería una lección de "el tiempo se te acaba", saben? Y sí me dejó con mi cara de WHAT? y me dejó igual pensando si científicamente o en términos médicos ya soy considerada una vieja que se le está yendo el tren o de plano este señor doctor tiene ideas muy de la caverna para creerse todo lo que me dijo.

Al final, y luego de mandarlo al diablo en mi cabeza muchas veces y respirar mucho (me faltó una bolsa de papel), pensé que ni al caso. Me siento contenta con lo que he vivido hasta ahorita, no siento que se me haya pasado el tiempo de nada y para nada que quiera hacer, mis tiempos los he decidido en base a lo que quiero y no me arrepiento de haberlo hecho así. No me asusta que la mayoría de mis amigas y conocidas sean mamás de dos o tres peques porque me he ocupado en hacer otras cosas, no digo que ellas estén mal o que yo lo esté, pero vaya! Quien dicta la regla? Quién dice que voy por el camino errado? Porque si en realidad este es el mal camino... No pienso cambiarme de aquí! ;)

Por eso a destruir los relojes imaginarios y a dejar de pensar que el tic tac me está ganando. Creo que ahora sí, esto no es carrera. El chiste es seguir disfrutando el viaje :)

Nos leemos pronto!


lunes, 28 de octubre de 2013

Cambios...



Todo el rollo empezó en el mes de marzo. Una amiga y yo vimos que se organiza a una mini carrera de 3 kilómetros para celebrar el Día de la Mujer, y pensamos en plan de desmadre, que había que correrla, total! Era bien poquito. Cabe aclarar que desde hace muchos años siempre tuve el lema de "yo no corro ni por mi vida", y quien me conoce lo sabe perfecto. Pero como que ese lema se me olvido y me quise poner muy aplicada para ese día, además de que varias conocidas iban a correr y pues así según nos íbamos a echar porras unas a otras para lograr el cometido.

Pero la verdad es que el cambio 'psicológico' vino de meses atrás. Creo que fue por allá de diciembre de 2012. Empecé a detestar realmente que me tomarán fotos porque no soportaba la manera en que me veía, pero no hacía nada al respecto, porque quizá "la cámara hace que no te veas tan bien" y demás pretextos pendejos que puedas imaginarte. Y solita me engañaba, por supuesto. Y la venda que tenía en los ojos se me caía cada vez que alguien tomaba una foto (y es que en diciembre no faltan! cenas con los amigos, reuniones, Posadas, Navidad y un largo etcétera) y veía cómo salía. A mis ojos, fatal. No me gustaba nada. Trataba de no siquiera ver las fotos. Y fue cuando llegó ese bendito mes de marzo, con esa bendita carrera. 

Con todo el nervio del mundo participé en esos tres kilómetros que aunque yo decía que era muy poquito, se me hicieron muy, muy muy largos. Pero acabé, y eso me llenó de emoción y confianza luego de haber estado toda apanicada pensando que no iba a acabar y que lo iba a dejar a la mitad. Y luego de eso fue que me decidí.

Decidí que no podía seguir sintiéndome así, y que tenía que hacer algo por mí, esta vez en definitiva. Porque perder tiempo sintiéndote mierda y no gustándote es tirar horas y días valiosos por la ventana, que jamás vas a recuperar. Así qué chiste estar en este mundo, no?

Y empecé a correr. De a poquito. Muy poquito a decir verdad. Pero descubrí que me gusta, y que lo disfruto, y que te relaja, y que pone en orden toda la maraña de ideas que de repente tienes en la cabeza. Además de eso, aprendí a comer mejor. Aprendí a controlarme. Me reencontré conmigo y me empecé a querer y a gustar otra vez. Y creo que ese es el mejor resultado.

Ahora me inscribo en carreras de 5 Kilómetros y aunque estoy consciente de que no soy la más veloz y que de repente durante el trayecto necesito detenerme... Llegar a la meta me llena de emoción y recibir una medalla por el esfuerzo hecho es una sensación única, difícil de plasmar. Y lo más genial es haber hecho por fin las paces conmigo, y creo que es algo que se percibe.

Así que este tipo de cambios siempre serán bienvenidos! 


martes, 13 de agosto de 2013

No más Phubbing!!!

Y seguramente van a leer y a preguntarse: "qué caramba es el "Phubbing"?

Pues bueno, resulta que yo estaba en las mismas, navegando en la red me encontré con una nota que decía: "El fin de las relaciones a causa del Phubbing". Me quedé con cara de "What!" y obvio, me puse a investigar al respecto.

No sé si alguien había escuchado el término antes, pero seguro que una vez que conozcan el significado se sentirán identificados. Y espero que hagan (bueno, hagamos) algo al respecto. 

Resulta que el término "Phubbing" se refiere ni más ni menos a dejar de prestarle atención a las personas que tienes enfrente por estar pegado al celular, ya sea por estar checando tu Facebook, o por Twittear, o por jugar Candy Crush, o por usar Whatsapp. Se te olvida totalmente que estás en una reunión, que hay personas interesadas en platicar e interactuar contigo sin que tengas un aparato en la mano.

Ya hay un movimiento muy cañón al respecto, invitando a la gente a convivir como se hacía antes, sin tener el teléfono pegado a la mano para que puedas platicar, observar expresiones, disfrutar el momento... Y pues hasta de más está decir que es una falta de educación no pelar la conversación de alguien o no prestar atención a lo que está sucediendo ahí, junto a ti.

Confieso que yo caí en el Phubbing y me di cuenta de lo nefasto que era cuando me volví la víctima frente a personas que no soltaban el celular y hacían caso nulo a lo que yo decía. Y me cayó en veinte que nada es más importante que disfrutar el momento en vivo, no a través de la red o de una pantalla.

Incluso es súper notorio por ejemplo en los conciertos, que la gente ya no los disfruta por estar TODO el tiempo grabando y tomando fotos. Qué onda con eso? Una rola, una foto, va! Pero durante todo el evento? Es demasiado!  El lugar se llena de luces pero no sólo del escenario sino de las pantallas de los celulares desesperadas por grabar lo más que puedan. Precisamente el fin de semana comentábamos del tema, que hay una banda que no permite que metan celulares a sus conciertos, y no tanto por que las graben o porque publiquen cosas, sino porque no lo disfrutan. O como cuando Björk en su concierto de Cumbre Tajín gritaba: "Be here!", haciendo alusión a que dejaran a un lado los celulares y disfrutaran el momento con ella. Y obvio que una vez que lo entiendes les das toda la razón!

Y volviendo al tema principal, neta que sí tenemos que aplicarnos bien y recordar lo que es volver a convivir en vivo con la gente.

Porque últimamente, los celulares terminan acercando a quienes están lejos... Pero alejan a los que están cerca. Así que por eso... No más Phubbing!! ;)

Nos leemos pronto! 

Pd. Si quieren conocer un poco más e incluso reírse de las ocurrencias al respecto (desde que intentas acceder por tu celular por ejemplo) la página de este rollo es: http://stopphubbing.com