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viernes, 30 de marzo de 2012

A resguardarse!!!





Pues sip, lamento informarles que la pesadilla para todos los ciudadanos pensantes en este país ha empezado… sí, la guerra, digo, las campañas electorales dieron inicio y aquí los pobres ciudadanos somos los que ya estamos empezando a sufrir por ello… y es que neta que no podía creer que ya a las doce de la noche con un minuto se les ocurrió empezar con su desmadre y su teatrito! Por qué a esas horas? Qué creen que por empezar primero van a ganar? O va a ser mejor? O vamos a pensar mejor de ellos? Qué va  a ser!!!

Me queda súper claro que las promesas de campaña son una reverenda tomada de pelo cada vez más grande, y que nada de lo que dicen que van a hacer lo intentarán llevar a cabo. Y en el remoto caso de que tuvieran la intención de cumplir alguna de esas promesas, pues no es nada más agitar el dedito y hacerlo. Es todo un proceso que normalmente los del partido contrario traban y no dejan que prospere por el simple hecho de querer joder y fastidiar por ser de distintos colores. Vaya tontería. Un ejemplo? La bendita-maldita tenencia que en algún momento se prometió eliminar, que lo creímos, y se nos olvidó leer las letras chiquitas! Porque resulta que ya no dependía del que me lo prometió, sino de mi gobernador, y a mi gobernador no se le dio la gana hacerlo y hasta el día de hoy me sigue jodiendo con el pago de la tenencia que ya aunque no se llama así y lo disfrazaron con otro nombre, sigue siendo lo mismo. Y la promesa? Bien gracias. Y como eso, todos los puntos que dicen que van a combatir y que van a aparecer o van a desaparecer. Todo lo que dicen, todo lo que prometen, todo lo que esperan hacer es un chiste! Y lo peor de todo? Que ellos lo saben. Saben que son cosas que no se podrán cumplir. Por compromisos. Por conveniencia. Por beneficios personales. Porque “al pueblo pan y circo”. Porque aquí aplica eso de “el fin justifica los medios”. Porque con tal de sentarse en una sillota, dirán y harán lo que sea necesario para una vez ahí, se les olvide.

Y aplica lo mismo para presidentes, gobernadores, diputados y quien quieran llamarle, eh? De verdad creerán que nos tragamos sus cuentos? A ellos les vale un reverendo pepino que estemos inconformes, a ellos les importan los beneficios que podrían obtener por eso. No me creen? Chequen a los candidatos a diputados o senadores. Todos, TODOS tuvieron ya un puesto político (importante o no) y pues como ya acabó su tiempo, o ya va a terminar, pues quieren seguir buscando algo más para seguir subsistiendo a través de nuestros impuestos, sin hacer nada, y sobre todo, sin obtener nosotros nada bueno a cambio. Creo que no terminan de entender que de todas las opciones que tenemos no hay una “buena”, que si ganan no es porque nos simpaticen, sino porque son los menos peores o porque como ellos saben, metieron mano para sacarse ventaja.

En lo que va del día no he dejado de escuchar en el radio los spots, y hasta en mi correo electrónico tengo a un lado anuncios de candidatos… y eso va a ser durante tres meses? Horror! Y más horror que es una lanísima lo que se gasta en esas tonterías, como si realmente les sirviera de algo!!! No sé cómo no han detenido esta barbaridad, si de plano tanto dinero hay, pues que lo inviertan en algo que realmente beneficie a los ciudadanos, no? Pero bueno… sueños guajiros, a fin de cuentas.

Creo que lo que yo propondría es, en lugar de estar perdiendo el tiempo oyendo promesas y propuestas falsas, que nos demos a la tarea de conocer al candidato en cuestión, ya sea que quiera ser presidente, diputado o senador. Que busquen su historial, lo que ha hecho, lo que no ha hecho, las metidas de pata, los aciertos que han tenido. Sacudámonos la hueva y la amnesia mental que sufrimos y cumplamos la tarea de saber quién carajo es cada uno de esos tipos que nos tienen invadido y contaminado nuestro entorno. Hagamos alguito de nuestra parte, no? Y… pues aprovechando que la tele va a estar mega-invadida de propaganda estúpida… agarren libros! A leer se ha dicho! Evadan la realidad un ratito! ;)


martes, 27 de marzo de 2012

De días a DÍAS!


De por sí que fuera lunes era motivo suficiente para decir “qué día”, y aunado a esto, amanecí con una mini-gripa lo bastante molesta para no dejarme dormir, así que desde ahí, sabía que me iba a topar con un día poco amigable… y vaya que tuve razón. Y desde tempranito!!

En la oficina no estuvieron mis jefes, motivo por el cual se podría pensar que estaría todo tranquilo, pero no!!! Resulta que todo el día me estuvieron bombardeando con mensajitos para que atendiera a la voz de YA y los mantuviera informados (y si me atrevía siquiera a no atender los mensajes al instante mandaban otro mensaje a otra compañera de la oficina para que me avisara que checara mis mensajes. Sí, así, de ese tamaño). Así que el día estuvo bastante tenso y pesado entre mensajes y mensajes, a pesar de la ausencia de los ‘meros meros’.

Así que bueno, el día seguía medio extraño, y yo acumulaba kleenex en mi lugar porque la gripa estaba (bueno, de hecho sigue) decidida a no irse… pero bueno, supuse que el día iba a mejorar, dado que iba a salir temprano de la oficina. Y así fue. Salí temprano, comí en casa, llevé a mi mamá al súper… y de ahí viene la otra odisea. Y es ahí cuando digo: si hay señales mínimas en su camino que les digan que hagan o no hagan algo, HÁGANLES CASO!!!

Me fui al cine ayer con Mariana, para ponernos al corriente un poco con la cartelera y con nuestras vidas (ajá, como si tuviéramos tanto tiempo sin vernos, pero cualquier excusa vale, jajaja!) pero bueno, Ryan Gosling estaba en una de las películas y obvio teníamos que verla, no? Ok... primera señal: la peli estaba solamente en la pantalla IMAX. Y a mí no me gusta esa sala, las butacas son súper incómodas; además de que pareciera que es un castigo el que los chavos del cine estén trabajando ahí, no sé... si no cumplen 'objetivos' pareciera que les dicen: "En lugar de limpiar baños, atenderás la sala IMAX' y ellos exclamarán: "Nooooo la sala IMAX noooo!!!" y bueno, no fue la excepción. El plus de esto fue que (y repito lo que nos dijo el chavo de la taquilla) "Por diez pesos menos te regalo dos vasos". Y obvio que aprovechamos la promoción o el error o como le quieran llamar... peru bueno! siguiendo con las andanzas, llegamos a la sala IMAX, no nos equivocamos con las caras de los que estaban ahí trabajando, me compré mis nachos y sale! a ver la peli... y bueno... de más está decir que la peli no me gustó nadita, neta que no salí salpicada de sangre porque no estaba en primera fila... y mis nachos no estaban fresquecitos, y para rematar, me corté el dedo con uno de ellos! L no sé cómo fue, pero ahí está la cortada, hecha con ganas!   

Y bueno, cuando uno piensa que ya las peripecias acabaron… pues resulta que no!! Porque camino de regreso me puse a buscar la tarjeta del estacionamiento en mi bolsa de dos metros de profundidad… y no estaba!!!! Me empecé a paniquear porque no sé cuánto se tiene que pagar por el extravío de la tarjeta y pues como que no estamos para eso, verdad? Pero bueno… me dije a mí misma: “en el coche vacío la bolsa, y seguro aparece” y dicho y hecho, vacié la bolsa, pero… no estaba la bendita tarjeta. Me bajé del coche, me aventé al piso del estacionamiento para ver si estaba abajo del coche, por si se me había caído… y nada. Pero al momento de levantarme, ta-ráaaaa! La bendita tarjeta estaba al lado del asiento del coche!!! Yei!!!! Al menos no tenía que pagar más por la reposición de la tarjetucha esa! Y bueno, felizmente fuimos a pagarla, y a regresar a casa…

Y bueno, rematamos bien con un té que me tomé después para ver si ayudaba a la gripa, y un buen madrazo mental para quitarme un parchecito que tenía en el ojo, ya saben, de esos que no te hacen ver la realidad como es y te la disfraza de manera muy bonita para que, cuando la venda en cuestión se cae (el mío era parche porque era pequeño, he de confesar) te des un buen golpe con la realidad y a la larga te ayuda… (ojalá).

Pero en fin... Lo único que me resta es esperar que la semana pinte mejor… aunque con esta gripa marca Acme que me cargo… está cañón.

Buena vibra para que no tengan tantos días como estos! :P


miércoles, 29 de febrero de 2012

Un botón faltante...


De un tiempo para acá, he estado pensando en el hecho de que todas las personas que habitan este planeta cuentan con un chip o con ‘algo’ que les hace señas o les avisa o les da toques o los noquea cuando se topan con el amor de su vida. Un pequeñísimo mecanismo que les dice: “no l@ dejes ir!!!!!” y así es como las historias de amor empiezan, y se van dando y más o menos siguen con el ‘vivieron felices para siempre’ en una realidad alterna sin castillos ni reinados ni caballos blancos.

Estoy empezando a creer seriamente que yo carezco de ese chip, de ese botón, de ese ‘algo’ que te informa que te has topado de frente con alguien con quien vale la pena compartir tu tiempo y parte de tu vida, o que de plano se fundió por intentar utilizarlo en demasiadas ocasiones, o de plano se echó a perder por todo lo contrario, o sea, porque no le daba el uso adecuado. O de plano el aviso no me llega a tiempo al cerebro y cuando me da por reaccionar, ya es demasiado tarde…

Cuántos de nosotr@s no hemos dejado ir a gente realmente valiosa por motivos que, pensados mucho tiempo después, son de lo más tontos? Cuántas veces nos dejamos llevar por lo que los demás decían o por lo que los cuentos nos han hecho creer a través del tiempo, para más tarde darte de topes en la pared porque no seguiste a tu corazón y pensaste que las voces externas tenían más razón que tú? Digo, es totalmente válido pedir opiniones y escuchar comentarios externos a lo que tú piensas, pero basar en eso tus decisiones? Que bueno, si sigo en este caminito vamos a llegar a un punto de mini-discusión: se dice que cuando te enamoras o te emocionas o te llegan las mariposas en el estómago no puedes ver con claridad ni con realismo las cosas, entonces de vez en cuando hacen falta señales externas para saber si la estamos regando o si vamos por buen camino. Que sea lo que sea, si es mala experiencia pues (se supone) algo te dejará de aprendizaje, y si es buena experiencia pues tendrás tu final feliz… pero el punto es… hasta qué punto?

Y el rollo es que si te pones del lado de la persona que da el consejo o la opinión… luego es bien complicado incluso considerar el hecho de que tu voz se oiga, porque si no es lo que nuestro interlocutor quiere oír precisamente… seguro se enojan contigo, te reclaman, y ya valiste.

Definitivamente yo me sigo quedando con la idea de que se vale pedir opiniones, pero al final tú debes tomar una decisión en base a lo que sientes, a lo que vives, a lo que ves, a lo que experimentas… porque nadie, NADIE puede saber la totalidad y/o realidad de una situación si no la está viviendo, por mucho que cuentes, por mucho que compartas… ese feeling es único! Y esa decisión puede ser ayudada con ese botón que yo insisto que tengo perdido o fundido, o de plano me lo robaron, así que… úsalo y hazle caso! Que te puede salvar de muchos golpazos innecesarios en el corazón.

Nos leemos pronto!

jueves, 2 de febrero de 2012

Un pedacín de cielo....




Pues sí, resulta que ayer me fui a ver la película “Un pedacito de cielo”, que aunque tenía idea de lo que trataba y sabía que seguro iba a terminar necesitando una buena dotación de Kleenex pues me pareció una buena opción (y la verdad es que es una linda historia y es padre ver que a un actor mexicano no lo ponen en una peli gringa como narco, jardinero o limpiador de albercas).

Y no, el chiste no es contarles de la película ni mucho menos, lo único que puedo hacer es recomendarla (ya sé, puede que a los hombrecitos no les guste mucho la idea, pero aún así, la recomiendo!) porque tiene muchos elementos en ella, no todo es tristeza ni depresión… y lo que más me gustó fue el nombre. Eso fue lo que me dejó pensando. Y lo que levantó inquietudes en mi cabecita, para variar. Que hasta eso, mis inquietudes no tienen mucho que ver con el tema central de la peli, así que no crean que les voy a arruinar la historia si quieren verla...

En mi interpretación, el pedacito de cielo son esos momentos y esos ratos o incluso esas cosas que te hacen sentir la persona más feliz del mundo, sin preocupaciones, sin tensiones, sin molestias… vaya, el estado óptimo de cada persona, esos momentos en donde casi casi reflejas lucecitas y arcoiris.

Será que todos tenemos nuestros pedacitos de cielo aquí en la Tierra? Por supuesto! En mi caso, creo que cada vez que comparto un abrazo, una sonrisa, un beso, una carcajada, cuando me como un chocolate, cuando me regalan una taza, cuando estoy en la sobremesa con la familia los fines de semana tomando vino tinto, cuando abro un libro nuevo, cuando tomo café, cuando escribo… ahí es donde me encuentro con mi pedacito de cielo... y creo que cada uno de nosotros los tenemos, cada día,

Y por supuesto, viene la contraparte, no? El pedacito (y a veces pedazote) de infierno que también nos toca vivir día a día… un mal jefe, un chisme, un corazón roto, una amistad que resultó falsa, una ausencia, una decepción… pero… quizá el chiste sea darle más peso a las cosas buenas, no? Porque no podemos hacer nada para evitar que las cosas-no-tan-lindas sucedan…

Entonces… neta que si queremos disfrutar la vida que se nos ha dado… aferrémonos a nuestros pedacitos de cielo y disfrutemos el paisaje, sea cual sea. Aunque a veces se tiña de colores muy, muy oscuros.

viernes, 27 de enero de 2012

Jenga!



Bueno, la historia del título de este post viene de un tweet que se me ocurrió en la mañana, donde trataba de expresar cómo me sentí ayer en un momento del día... y de ahí empezó la idea.

Resulta que... ayer me hicieron un comentario que probablemente no era mal intencionado ni tenía el fin de hacerme sentir mal, pero así fue... tres palabras que me dejaron mal, mal plan. Como si me hubieran quitado una piececita de mí (aquí viene el ejemplo del Jenga), y en lugar de ponerla encima para controlar el impacto, la aventaron lejos, haciéndome sentir débil, a punto de derrumbarme, insegura... en fin. Ojo Remi a todo lo que da, ganas de mandar a chingar a su madre a quien me lo dijo (cosa que no hice, por respeto) y un nudo marca jumbo en el estómago que no tenía intenciones de desaparecer en un buen rato.

Ya después se me fue pasando la molestia, y una vez que llegué a casa el enojo fue conmigo misma, por permitir que palabras más, palabras menos, afectaran de tal manera mi persona. Y es ahí cuando me cae el veinte de que, aunque a veces me las doy de aparentar ser fuerte, realmente soy muy frágil, y tengo, como todos (quiero creer) demonios internos con los que hay que luchar...

Independientemente de eso, la pregunta quizá, sería... hasta dónde permitimos que comentarios de terceras personas nos afecten y nos den en la torre? porque enfrentémoslo, no somos de palo, y siempre los comentarios y todo lo que nos dicen nos llega de alguna manera, no podemos mantenernos insensibles a todo, no somos robots! el caso es... que qué 'barreras' debemos tener para no pasar por malos momentos? hasta dónde se vale 'no sentir'?

miércoles, 11 de enero de 2012

Si quieres conocer a Andrés...




Esa frase recuerdo que alguien me la decía mucho, no recuerdo quién, pero las palabras me quedaron grabadísimas… “Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes”. Y bueno, si resulta que tú, el que me estás leyendo, eres Andrés, pues apliquemos otra frase… onda de “Si quieres conocer a Rosalía, vive con ella treinta días”. Va? Bueno, ya van entendiendo el punto. El caso es que… el vivir con Andrés o Rosalía puede ser al principio un sueño color de rosa acompañado con una emoción tremenda que, a la larga, puede venir a darte un buen madrazo emocional si las cosas no resultan ser como tú esperas. Por qué? Ya te cuento…

No creo que todo el mundo piense igual, pero yo considero como súper válido que, si decides casarte (o huir, o juntarte, o como elijas) y quieres hacer el compromiso de compartir el resto de tu vida con alguien, podrías considerar hacer una prueba y vivir con él-ella antes, para saber qué tan compatibles pueden ser y para estar bien seguros de que el paso que van a dar es el correcto. Ya sé, ya sé, muchos otros van a pensar que nada que ver o que sin haber hecho ese pequeño ‘experimento’ su matrimonio les ha funcionado bien y que va en contra de cualquier ideología extraña que se les pueda ocurrir… pero neta, es mejor!!!

Miren, yo creo que no es lo mismo estar en una relación con alguien que no vive contigo que compartir el techo de manera permanente con tu pareja; por ejemplo, si cada quién tiene su espacio, el día que tienen un pleitazo y se mientan la madre cada dos minutos y juran que no quieren volverse a ver en la vida, pues cada quién se va a su casa y saca su coraje de la mejor forma que puedan, y hasta que uno o el otro o ambos se contenten todo vuelve a ser lindo y padre como antes. En cambio, cuando ya viven juntos, ahí tienes que aguantarte, hacerte digno, buscar soluciones, ser el madur@ para componer las cosas o de plano vivir infeliz y miserable por un buen rato… tampoco sabes si resulta que tu amorcito corazón duerme del mismo lado de la cama que tú y a la hora de la hora saber si cederás tu puesto o si él va a ceder su puesto para evitar problemas y poder dormir tranquilamente… o si a medianoche te despierta un sonido que no conocías y que precisamente está al lado tuyo (sí, tu Romeo o Julieta en cuestión ronca)… o resulta que alguno de ambos está con jeta a la hora de despertar porque necesita comer o tomar café para que el hamster comience a funcionar y poder dar los buenos días… o si antes de dormir tú prefieres ver un poco de tele y tu pareja no es partidario de ver tele a la hora de dormir porque no tolera nada de sonido para poder conciliar el sueño… o resulta que viven en un lugar con un solo baño y a los dos se les ocurre querer ir al mismo tiempo! En fin, son una serie de factores de muuuuchos que existen que a simple vista pueden ser súper equis, pero… a la larga pueden ocasionar problemas graves, eh? No crean que es invento, no por nada tengo amigas y amigos casados que me cuentan sus pesares y sus preocupaciones que, muchas veces, han radicado en esos pequeños detalles. Obvio que a la larga lo solucionan, pero… cuesta!

Y es que a poco no, mientras vives con tu familia, llega un momento en que necesitas tu espacio? Que tienes costumbres y momentos muy propios y que no te gusta que te lo invada nadie? Ahora traduce eso en adaptarte a un perfecto desconocido(a) y que además se adapte a ti! Porque obvio que no somos tan perfectos como para creer que todo lo que hagamos y digamos será lo correcto y lo que debe ser!

Te ha pasado? Has vivido experiencias ‘divertidas’ o ‘extrañas’ por eso? Ya aprendiste a conocer a Andrés… o a Rosalía?

miércoles, 4 de enero de 2012

Indiferencia



Nop, el título del día de hoy no se refiere a los propósitos que seguro durante el cuarto día del primer mes del año ya se rompieron o de plano fueron se aplazaron… como ya había comentado anteriormente, más que propósitos, tomen decisiones para que las cosas si están mal, mejoren, y si están bien, se perfeccionen! Pero en fin, este no es el tema de hoy, así que retomemos…

Ayer navegando por estos lares me topé con una nota que leí, y realmente me dejó pensando muchas, muchas cosas… resulta que en la ciudad de México un viejito estaba en el banco haciendo fila para un trámite, cuando le dio un ataque cardiaco y murió. Y no, esa no fue la noticia que me sacó de onda; lo que me dejó pasmada fue que a su alrededor no hubo nadie, NADIE, ni de los que estaban haciendo fila igual que él en el banco, ni de los trabajadores que se acercaran a ayudarlo. Vaya, sé que si es un infarto puede que no hay mucho que hacer para ayudar, pero… hacer una llamada? Tratar de acercarse a ayudarlo al momento en que se iba desplomando? Y pues nada, que la gente siguió haciendo fila, esperando su turno, sin inmutarse. Neta, en qué momento nos convertimos en robots insensibles a los que nos vale madre todo lo que pasa a nuestro alrededor, siempre que nuestro pequeño entorno no se vea afectado?

Yo entiendo perfecto que en estos últimos meses, por varias cuestiones que sabemos todos que han sucedido, ya uno es desconfiado al momento en que alguien pide ayuda, ya saben, que si a alguien se le poncha una llanta y te bajas de tu auto a ayudar, seguro te secuestran, o que a veces hay que mantener un perfil bajo para evitar que algo malo pase… pero… ash, no sé, juro que cuando leí la noticia me dio mucho coraje, me imaginé al pobre señor quejándose o convulsionándose sin que nadie se acercara a ayudarlo!! En qué nos estamos, o mejor dicho, nos convertimos?

Si así vamos… y a las generaciones que vienen les estamos dando este ejemplo en donde todo, todo a tu alrededor no debe interesarte nadita… qué clase de seres humanos estamos educando? A dónde vamos a parar o a dónde vamos a tener que llegar para darnos cuenta lo mal que estamos y lo importante que es preocuparse por los demás y ser sensibles a lo que pasa a nuestro alrededor? Que vivimos en una socieda, nos guste o no, y hay que tratar de hacerlo lo más llevadero posible para echarnos la mano entre nosotros? O de plano ya es algo imposible de pedir?

Entiendo que no vamos a resolver al mundo… pero… de verdad quiero creer que con algo se empieza, no?