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lunes, 5 de enero de 2015

Qué tal si...?




El 2015 llegó con noticias nuevas y golpes de sorpresa totalmente inesperados. Y derivado de esas sorpresas me volví a percatar que somos resultado de decisiones que tomamos, para bien o para mal.

Reconozco que he tomado muy buenas y muy, muy malas decisiones a lo largo de mi existencia y que he tenido que aprender a vivir con las consecuencias de ellas. Y una de esas consecuencias de las que les platico me lleva a la terrible pregunta que de repente te haces respecto a eso mismo: "Qué tal si...?" Qué tal si hubiera pensado mejor las cosas? Qué tal si me hubiera quedado con él? Qué tal si hubiera dicho lo que pensaba? Qué tal si me hubiera callado y esperado a que las cosas siguieran su curso? Qué tal si no hubiera aceptado este trabajo? Qué tal si hubiera aceptado su propuesta? Qué tal si lo hubiera perdonado? Qué tal si no hubiera hecho caso a lo que me dijeron? Qué tal si no hubiera aceptado el nuevo puesto? Qué tal si...?

Creo que todos tenemos nuestros pequeños demonios guardados. Yo aprendí a convivir con los míos, porque sería muy iluso decir que los combatí y los vencí, porque no es sencillo. O quizá en el fondo no quiero combatirlos ni eliminarlos por completo porque al final son pequeños recordatorios de lo que en algún momento hice, viví, disfruté y sentí y que me hacen quien soy el día de hoy.

Yo tengo un "Qué tal si.."? en mi vida que creo me "atormentará" (no sé si precisamente es sea la palabra, porque no es que me la viva atormentada y tristeando por los rincones pero cuando me clavo a pensar en eso, es cuando los sentimientos extraños fluyen y me ganan) durante toda mi vida. No trato de pensar mucho en ello, pero retomando a las sorpresas y noticias de inicio de año que tuvieron que ver con ello, detonó totalmente el feeling de ese "tormento" (y lo vuelvo a encomillar porque no es precisamente eso pero es para que haya una idea...) y me dejó pensando muchas cosas. Me dio gusto. Me dio tristeza. Me sacó lágrimas. Me hizo gritar. Me hizo cuestionar. Me hizo recordar. Me hizo perder un poquito el rumbo. Me hizo pensar con muchísima más fuerza el "Qué tal si...?". 

Y al final, creo que el chiste de la vida es eso. Las decisiones que tomas y las consecuencias que enfrentas forman tu carácter, tu persona, tus perspectivas, tus vivencias, tus metas y todo lo que conlleva tu existencia en este mundo. Y lo que nos toca vivir es por algo, lo entendamos al cien por ciento o no.

O quizá no es así del todo... pero necesitas convencerte de que tus decisiones fueron las acertadas en ese momento y por un motivo lo suficientemente fuerte para sencillamente, poder seguir adelante.

Nos leemos pronto!

lunes, 29 de diciembre de 2014

Cerrando El Año

En Twitter hubo un HT que fue tendencia que se llamó "Resume tu año en tres palabras". Difícil, verdad? Cómo englobas en tres palabritas lo que has vivido durante trescientos sesenta y cinco días? Cómo puedes hacer un compendio de todo lo que te ha tocado pasar? Pero me aventé... y pude resumir el mío con tres palabras: Sorpresas y Coincidencias. Así de simple, así de complejo. El año vino y se fue, literal, volando, dejando muchas cosas a su paso. Buenas experiencias y malas experiencias. Y las malas no fueron tan terribles, hasta eso. Pero creo que he aprendido y la persona que inició el año no es la misma que quien lo está terminando. 

Laboralmente hablando, agarré la rienda de una responsabilidad grande que creo se ha ido llevando por buen camino. Me reencontré con personas importantes en mi vida con quien tenía rato que no había podido coincidir. Me armé de valor y coraje para decirle adiós a otras cuantas que no me hacían bien, pero no me daba cuenta. Asistí a más velorios de los que hubiera querido. Visité el hospital en varias ocasiones. Me volví a tatuar (y no, mamá, no es el último!). Viajé para correr y para visitar amigos. Fui al teatro. Fui a bodas. Obtuve más medallas que el año pasado. Conocí gente importante y valiosa que comparte conmigo intereses y aficiones en común. Terminé una relación pero gané un amigo más de por vida. Me esguincé el tobillo, lo cual me hizo conocer el dolor, la frustración y me impulsó a no rendirme. Conocí nuevos lugares. Fui a conciertos. Gasté menos en películas, pero más en ropa para correr. Rompí mis propios límites. Me impuse nuevos retos. Hice nuevos amigos (sí, a estas alturas el partido aún es posible hacerlo!) aumentando así a mi familia "no sanguínea". Leí menos libros, pero no dejé el hábito. Conservé a mis amistades y afiancé mis relaciones con ellos. Abracé más. Creo haber reído mucho más. Aprendí a tolerar más. Descubrí la otra "cara de la moneda" en varias personas lo cual fue decepcionante, pero al final fue para mi bien. Continué horneando delicias para obtener sonrisas a cambio. 

Y resumiendo... cierro un muy buen año. Y espero con ansias el que sigue. No puedo esperar a que inicie! 

Espero su año haya sido también espectacular, y se olviden (como ya les he dicho anteriormente) de hacer una lista de propósitos. Sencillamente, busquen mejorar su vida, en todos los aspectos posibles. Solo así valdrá la pena que el calendario pase a velocidad impresionante y podamos cerrarlo satisfechos. 

Feliz despedida e inicio de año! :)



miércoles, 3 de diciembre de 2014

1, 2, 3... Desencantada!





Me siento en la necesidad de contarles lo que pasa por mi cabeza porque creo que si no lo hago voy a terminar explotando en algún momento. La verdad es que ya tiene varios días que me siento desencantada y desencajada de casi todo. De lo que sucede en el país, de la actitud de mucha gente, de noticias… Y bueno, lo que remató e hizo que quisiera sencillamente expresar lo que traigo fue ni más ni menos que la muerte de Chespirito.

No, mis queridos chavitines… No vengo a dar una cátedra de la vida y obra de don Roberto Gómez Bolaños, ni mucho menos… la verdad, es que realmente estaba impactada. Y no, no tanto por su deceso (que dicho sea de paso, a mí me dio tristeza porque quien me conoce sabe que soy fan de su trabajo, las obras de teatro que pude ver, algunas películas y sus libros) aunque estoy convencida de que a mucha gente le hizo sentir “alguito”  enterarse de esa noticia… lo que me ha dejado y me sigue dejando impactada es el nivel de odio y desprecio que se estuvo manejando hacia su persona y sus personajes. La manera en que han degradado el trabajo de una persona que durante muchísimos años (y hasta la fecha) ha hecho reír a más de uno y en muchísimos países con un humor cien por ciento sano, justificando que gracias a eso somos unos ignorantes,  unos conformistas y que nos callan con una torta de jamón… en serio, gente? Llegar a culpar a un programa? un PROGRAMA!!!! que veíamos de pequeños? O ustedes qué veían en la tele cuando estaban chiquitos? Pero eso sí, cuidadito! y se te ocurre hacer el mínimo comentario favorable a su persona… casi que por tu culpa la situación del país está así y eres un inconsciente y un pinche conformista y te dejas manipular por el gobierno. De verdad, en qué momento el deceso de alguien se vuelve algo así? Y ojo, muy independiente del circo que hagan o dejen de hacer por eso lo cual, personalmente no me parece; la realidad de las cosas es que a raíz de eso y de la manera de agredir las posturas (que al final cada quién tiene derecho a pensar lo que quiera, pero de eso a mentarle la madre a alguien que no piensa lo que tú?) me pega muy fuerte la idea en la cabeza de que pareciera que es tanto el odio que nos tenemos unos y otros, que nuestro fin es acabar con nosotros mismos mutuamente.

México pareciera que es una gigantísima cubeta de cangrejos que no perdona el éxito del vecino. Que hagas o no hagas las cosas está mal, porque algún motivo se va a encontrar para criticar y para decir cosas, la mayoría de las veces, sin fundamento alguno. Dicen que las redes sociales pueden ayudar a unirnos y a buscar el fin común… pero será que lo que está en internet es realmente el reflejo de la opinión pública? Porque las redes sociales parecieran que están llenas de genios incomprendidos: en Facebook puedes toparte con intelectuales que desde un sillón buscan llamar a una revolución y Twitter es la plataforma desde donde miles de ingeniosos (y anónimos, por supuesto) se dedican en su mayoría a perder el tiempo, a agredir y crear polémica de una manera extraña. Que aclaro: hay muchísima gente que da opinión con contenido, que admiro, que agradezco habérmelos topado… pero hay otros que me pregunto de dónde fue que salieron. Será entonces que estas redes sociales reflejan lo que la mayoría de la gente opina? Me cuesta creerlo… y a juzgar por lo visto, quizá tenemos que aceptar que las redes sociales hacen mucho ruido, pero no más. O que finalmente son  solo un desahogo inútil y hasta ahí.

Pongamos otro ejemplo: la detención hace unos días de Sandino Bucio. Primero la queja generalizada y la indignación de la detención, y cómo se lo llevaron, y cómo lo golpearon y le dijeron de cosas. Yo incluida, porque no me da la pinche gana vivir en un país donde de un Chevy sin ningún tipo de escudo oficial se bajan unos tipos sin uniforme para agarrarme, llevarme detenida y de paso decirme en el inter que me van a desaparecer, violar, torturar y demás si no le bajo a mi desmadrito… dicen que gracias a las redes sociales lo liberaron y pudo reunirse con su familia. Bien. Pero en las mismas redes sociales, horas o días más tarde, empiezan a circular fotos del mismo Sandino con el rostro medio cubierto, participando en los desmanes en la marcha del 20 de noviembre, del incendio a la puerta de Palacio Nacional… y todo se da la vuelta. “Bien merecido se lo tiene, miren a su pendejito que están defendiendo, etc.” Y lo reitero, porque no conozco la historia completa: si es culpable de destruir propiedad ajena, por supuesto merece un castigo. Pero no de la forma como lo hicieron, ni de chiste. Entonces? Estamos o no estamos? Creemos en lo que circula en los medios de comunicación y en las redes sociales? Qué tanta es la certeza? Dependemos de lo que se vaya descubriendo en redes sociales o en algún medio de comunicación para definir posturas? Porque si es así, creo que nos quedaremos esperando a tomar una decisión y sostenerla.

Y sobre ese mismo incidente, la pregunta que también ronda por mi cabeza: si había tanta gente grabando la detención, por qué no hicieron montón para defenderlo? Desde que la gente tiene teléfonos celulares en vez de manos (y es real, no me dejarán mentir) ha iniciado una de las situaciones más torpes e inútiles de la historia: la bilis derramada en redes sociales y la baba derramada en el mundo real. Como dicen, a tuitazos no cambiaremos al mundo. Pero con acciones sí. Yo sé, iban armados creo esos tipos, pero… no la unión hace la fuerza? No debemos unirnos como pueblo, no solo marchando, sino actuando? No sé, me sigue desencantando mucho la situación. Y esto me lleva a otro punto: las marchas. Yo no voy en contra de que la gente alce la voz y muestre descontento y cuestione y exija, de hecho es nuestra obligación como ciudadanos, pero cada vez que hay una marcha, siempre, siempre hay gente que le da en la madre a los negocios, destruye, incendia, deja basura, grafittea… y qué positivo se ha logrado? Qué avances ha habido? Será esa la solución? O será que de plano no tenemos otra opción y el hostigamiento que sentimos solo así puede canalizarse? Qué triste, no? Por qué llegamos hasta aquí? O ya estábamos en este lugar desde hace mucho y apenas estamos abriendo los ojos? Qué nos está pasando?

Hace unos días me tocó otro detalle: fue la Clausura de los Juegos Centroamericanos aquí en Veracruz. Los atletas al entrar al estadio junto con toda su delegación estaban felices, grabando todo, grabando las luces, los aplausos… vaya! Un ambiente bonito, emocionante. A la entrada del estadio repartieron aplaudidores, que dentro tenían un foquito que al moverlo se accionaba y los iluminaba bien padre, y se veía padrísimo que la gente al ritmo de varias canciones los utilizara, de verdad se veía bien bonito el estadio. Qué pasó enseguida? Muchas personas empezaron a romperlos y a sacar el foquito de los aplaudidores para aventarlos a la cancha. Y peor, aventárselos a la gente que estaba ahí trabajando. De veras… qué necesidad? Por qué somos así? Hace poquito me topé con un escrito donde dicen que “el cambio no está en uno mismo”… en serio? Pues si el cambio no está en nosotros, tiremos basura, no? a fin que es obligación del gobierno mandar a los barrenderos. Si el cambio no empieza en uno, pues dejemos de pagar impuestos, porque el gobierno tiene la obligación de mantenernos. Si el cambio no está en mí, pues voy a manejar como me dé la gana, estacionándome en tercera y cuarta fila, y sacaré a pasear a mis perros sin levantar sus gracias, ni respetaré a mi vecino… total! Dicen que el cambio no está en mí y segurito que no debe tardar en llegar un mesías a cambiar el universo…

Así queremos un mejor país? Así queremos un México decente? El respeto pareciera que va perdiéndose un poquito cada vez, el entorno pareciera valernos gorro, y pareciera que está súper mal no pensar como los demás, o tener otra opinión... no estar de acuerdo en algo te convierte en “malo”, en “odiado”, en “ignorante”… y así pues cómo?


Luego nos preguntamos por qué las cosas van como van… 

viernes, 17 de octubre de 2014

What a "wonderful" world? Yes!!!





Quien me conoce sabe que soy una persona optimista. Que trato de ver el lado bueno a todo lo que me pasa, que intento no caer en depresiones durante mucho tiempo, que dejo ir y supero las cosas fácil porque no me gusta estar enfrascada en la tristeza... pero de un tiempo para acá me puse a cuestionar todo. Y literal, eh? imaginen que me salí un rato de mí y me volví espectador de mi vida. De todos los aspectos de ella, a decir verdad. Mi actitud hacia las cosas. Mi manera de enfrentar problemas. Mi forma de tratar a los demás. La situación social que se está viviendo. La actitud de varias personas con las que me he topado últimamente. Y neta que me detengo y exclamo un QUÉ MADRES ESTÁ PASANDO?!?!?!?! neta que por muy optimista y muy chidas que quieras ver las cosas la verdad es que estamos pasando por una situación muy compleja que hace que tu estado de ánimo y tus ganas de ver todo padre se complique un poco. Sí, claro, hay muchas cosas lindas que hay que agradecer y que hay que mencionar... pero tratar de encontrar una respuesta a la situación que estamos viviendo está cañón. Creo que es un efecto dominó. Oyes las noticias, te encabronas, te desquitas con quien tienes cerca o te peleas con quien no opina como tú, y quien está cerca se molesta por tu desquite y se va a desquitar con alguien más y así sigue la cadena interminable... Uno no puede ser inmune a los tiempos que estamos viviendo, no? no digo que vayamos a resolver todo en un fregadazo... pero... no sé, me pone muy apática y triste la situación.

Qué nos está pasando como personas? Como sociedad? Como seres humanos? En qué cabezas entran ideas que te hacen creer que dañar a alguien es bueno? En dónde está el fallo? son miles de cosas que de repente no tienen respuestas en mi cabeza... hasta el miércoles pasado.

Ese día me fui a cenar con amigas que tenía rato que no veía. Una de ellas vino de visita porque vive muy muy lejos, dos de ellas son mamás trabajadoras y otra trabaja y trabaja sin parar. Y entre las cosas que platicábamos y chismeábamos salió el tema de los hijos. Yo sé que no tengo nada que decir al respecto, pero oírlas me sorprendió. Recordábamos que en nuestros tiempos (ja! me sentí viejita) nuestras mamis no trabajaban, y se la pasaban con nosotros haciendo tarea, jugando, leyendo, llevándonos al parque, en fin! teníamos madre todo el día y toda la noche. Nos mandaban a la cama súper temprano para al día siguiente despertar tempranito y empezar con el trajín del día y mientras nos íbamos a la escuela ellas se quedaban haciendo comida, yendo de compras. en fin!! Y qué es lo que pasa ahora? Pues que todo ha cambiado totalmente. Ahora las mamás tienen que trabajar y tienen que coordinar el hecho de ser mamás, de ser trabajadoras, de cuidar una casa, de buscar quien ayude a cuidar a los peques cuando salen de la escuela, en fin!!! realmente yo estaba sorprendida y admirada del itinerario de cada una de ellas, y recordé a otras más que van día a día también haciendo esa tarea interminable de coordinarse con y sin ayuda para que todo salga adelante sin descuidar a los peques. 

Y me sentí completamente orgullosas de ellas. De su forma de organizarse y de todavía tener ganas de salir a cenar y de contarnos sus peripecias y reír a carcajadas. De no rendirse y de empeñarse en criar niños y niñas de bien, que logren hacer un pequeño cambio en este mundo.

Y bueno... la conclusión de ese día fue esa. Cómo sé que es un mundo maravilloso? Pues por gente como ellas, que hacen imposibles para malabarear con su trabajo, sus actividades, su vida personal, su pareja y sus peques. Porque los llevan de la mano por el buen camino. Porque personas así como Tere, como Daissy, como Lucero, como Liliana, como Vigi, como Karla, como Nadia y como muchísimas otras más hacen que respire un poco más tranquila porque al parecer, luego de la tormenta se ve un arcoiris cerca. Por supuesto, los papis también tienen mérito... pero ellas me entienden. 

Gracias! porque en el futuro se vislumbra mucha, mucha luz gracias a ustedes.

Nos leemos pronto!







miércoles, 20 de agosto de 2014

Ice Bucket... Qué?!

Las modas lo son todo en muchos lugares, no solo aquí. Cuando un tema fuerte sale a relucir, o se comenta, o hace eco en redes sociales, o se ve mucho en la televisión, todo mundo quiere formar parte de ello. A veces ni saben, ni investigan, ni tienen idea de lo que se trata... pero ven un titular, un hashtag, un grupo, un debate, una discusión y ya con urgencia se quiere formar parte! No queremos quedarnos atrás sin conocer o sin decir que lo hiciste. Se acuerdan del "Harlem Shake"? (tuve que preguntar cómo se llamaba esa onda porque ya ni me acordaba! Real! jajajaja!) pues para que entiendan mi punto... apenas algo se pone "de moda" y todo mundo quiere hacerlo. Puede haber motivos, puede no haberlos. Y de ahí parto al tema del día de hoy.

El "Ice Bucket Challenge" (o Reto del Cubo de Agua Fría) es lo que ahora está de súper moda en todas las redes sociales. En Twitter, Facebook, You Tube, Instagram, en fin! en todos lados! Para los contados que aún no sepan de lo que les estoy hablando, les platico: esta campaña se inició hace algunas semanas en Boston, con la finalidad de crear conciencia sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica,  y para recaudar dinero para encontrar una cura por medio de la investigación científica. El reto consiste en vaciarse un cubo de agua fría, en el entendido que luego de hacerlo donarás 10 dólares a la causa, o puedes no vaciarte el cubo de agua, pero donar 100 dólares en lugar de los 10 que originalmente son, y retar a tres personas a través de redes sociales para que hagan lo mismo. Quien empezó la campaña fue un chavo llamado Corey Griffin para apoyar a su amigo, el ex-jugador de béisbol colegial, Pete Frates quien padece de esta enfermedad y gracias al boom de las redes sociales se volvió un movimiento que ha dado muchísimo de qué hablar. Lamentablemente Corey recién falleció mientras buceaba, sin percatarse del éxito que su campaña estaba alcanzando.

Gracias a las redes sociales, miles de artistas, cantantes, políticos, deportistas y demás han formado parte de esta campaña subiendo sus videos echándose un cubetazo de agua helada y retando a tres personas (creo que hasta al Papa han mencionado para llevar a cabo el reto) y bueno, estoy segura que no será un tema que se olvide pronto. Quien hizo algo totalmente distinto fue Charlie Sheen, que en lugar de arrojarse agua se echó encima diez mil dólares, que dijo que eso era lo que donaría para la causa (el video lo encuentras aquí).

Pero volvamos a la realidad: la idea no es mala. Recaudar dinero de manera divertida para una causa importante se aplaude, sin buscar causar lástimas para este fin. Pero yo quisiera saber realmente cuántas personas (famosos y no famosos) que han realizado este reto saben el origen y saben que además de postear su video tienen que ir al banco a hacer una donación para ayudar a la investigación sobre la enfermedad, y no solamente divertirse, agarrar una gripa marca llorarás luego de echarte encima un cubo de agua helada o hacer un desastre en caso de decidir mojarte en el interior de algún lugar. Cuántos más lo harán por subir su popularidad y llamar la atención solamente? Muchos también se han quejado por el desperdicio de agua que se hace con el reto, y vamos, no es algo con lo cual vamos a lograr desaparecer el desabastecimiento de agua que hay en muchas partes del mundo, o podremos darle solución al problema de aguas contaminadas... pero es necesario echarse el cubetazo de agua? Creen que solo así vamos a poder apoyar a una causa o a hacer una diferencia? Y por qué hacer que el mundo se entere? Solo así es que la ayuda humanitaria cuenta? Solo si todo mundo lo ve se vale, y si no, de plano ni para qué molestarte? Desconozco si alguno de estos famosos que ha hecho el reto apoya a otras causas de las que no nos enteramos (que si es así, aplausos!) o si por su lado ayudan a escuelas, o a instituciones, o a hospitales. Pero si solo con una cámara enfrente que los grabe es cuando se ponen las pilas para hacer una buena labor... pues ahí es donde radica la cuestión, creo yo. 

Hay muchísimas maneras de aportar un gramito de humanidad y ayuda al mundo sin tener que hacer tanto alboroto ni que todo mundo se entere, que creo que es donde debemos quizá poner más atención. Vaya, si quieres donar lana puedes hacerlo, pero si no, con acciones también puedes hacer mucho. Cuándo fue la última vez que visitaste un asilo para llevarle un poquito de alegría a los ancianitos que ahí están? Cuántas veces has pedido en un restaurant las sobras de lo que no te comiste y se las llevaste al que te cuidó tu coche, o a la señora que está pidiendo limosna? Cuántos "Cafés Pendientes" has dejado para la gente que no tiene para pagar comida? Cuántas veces has recolectado juguetes para los niños que viven en el basurero o en algún albergue? Les digo, hay muchísimas formas, súper sencillas, de las que quizá no todo el mundo se entere... pero de que ya estás ayudando a hacer una diferencia, lo estás haciendo. 

Nos leemos pronto! :)

P.D.- Si quieres ver algunos de los retos que han dado vueltas en las redes sociales, puedes ver unos en este enlace y otros más por acá y algunos más por este lado.







miércoles, 16 de julio de 2014

José Luis y Marijose

Pensé mucho, muchísimo en hacer este post, por la manera en que pueda tomarse. Pero al final, de esto se trata la vida, no? de no pensar mucho y hacer lo que tu instinto te dice que está bien. Veremos el resultado.

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Nadie de nosotros está exento de vivir una tragedia. No, no hablo de que se te acabe la pila de tu celular o que no puedas tomar vacaciones porque tienes chingos de trabajo. No. Hablo de sucesos realmente trágicos. Sucesos como el que pasó el fin de semana en Boca del Río en el cual todos los ojos están puestos y miles de intereses se conjugan y juegan para resultar vencedores. Elegir al culpable luego de una tragedia depende, obviamente, del cristal con que se mire, y de la manera de juzgar de cada persona. El catalogar un accidente como eso mismo o como un homicidio es también, perspectiva de cada persona. Porque las pruebas, los peritajes, los involucrados pueden dar un resultado y aun así, no considerarlo como tal.

El tratar de ser neutro e imparcial es complicado cuando te das cuenta que, por un lado pareciera que se está llevando a cabo una injusticia por intromisión de gente que nada tiene que ver en el asunto y por otro lado, conoces a uno de los involucrados en el percance. 

No conozco a Maryjose, pero conozco parte de lo que hace y escribe y la manera en que le tira al gobierno y destapa la porquería que el gobernador busca tapar y manipular para su beneficio, y sé que por eso ha sido blanco de injusticias y de señalamientos. Todos los veracruzanos lo sabemos. El llevar a cabo una labor periodística aquí es de las cosas más peligrosas que puedes decidirte a hacer, porque cuando vas conociendo la realidad te vuelves una persona más la cual debe ser callada a como dé lugar y para conseguirlo te matan, te desaparecen, te dan un buen susto y si la logras contar, terminas buscando asilo en otro país porque de plano tu paranoia es demasiada como para permanecer un minuto más en este territorio. Más o menos así las cosas. No digo que seamos el único estado con esa situación, pero de que es alarmante, lo es. Y a Maryjose le reconozco que ha tenido los ovarios puestísimos para seguir diciendo y probando que vivimos en una situación terrible que se busca tapar de la manera que sea y a como dé lugar. Me ha indignado el hecho que de buenas a primeras le griten “borracha asesina” cuando no tienen idea si en verdad iba alcoholizada, si las pruebas son suficientes, si sus derechos como persona se cumplieron (porque sí, es una reportera y además funcionaria pero no olvidemos que se supone que todos tenemos derechos humanos), o que le cuestionen qué era lo que hacía a esas horas de la madrugada en la calle, como si fuera algo malo.

A José Luis sí tuve el gusto de conocerlo, él fue quien me hizo mi primer tatuaje. Lo traté poco, pero fue muy amable, me cayó muy bien, hizo un trabajo genial que me encanta, me hizo sentir tranquila durante el proceso porque claro, era el primer tatuaje que me hacía y aunque me las daba de muy valiente obvio también me daba miedo, y lo que son las cosas, quería que él me hiciera el tercero. Pero me tardé mucho en pedírselo, porque en el percance del que ya la mayor parte de la gente conoce perdió la vida, cuando Maryjose lo atropelló. Y me ha indignado mucho también el hecho de que la gente lo señale como “un tatuado” con “intentos suicidas” que “seguro estaba súper borracho” porque “los de ese tipo así son”. Me impacta y encabrona mucho que a estas alturas sigamos con esos prejuicios pendejos que nada tendrían que hacer ya en la vida cotidiana. Era una persona. Una buena persona, que trabajaba haciendo lo que le gusta y que además lo hacía muy bien! ¿Por qué la estigma y la manera en referirse así de él? 

Se exige justicia por ambos casos, pero ¿realmente así se le puede llamar a lo que se decida? Y no es un caso único. Y es nefasto la manera de querer vapulear a cada una de las partes, cuando, como ya lo dije, nadie está exento de nada. ¿Cuántos de nosotros no hemos manejado en estado inconveniente sin que haya habido algún percance que lamentar? ¿Cuántos no nos hemos congratulado alguna vez de “la peda del día anterior” y se menciona como una hazaña? ¿Cuántos hemos sido testigos de injusticias porque camioneros que manejan de la chingada matan a personas y sin bronca pagan su fianza y se van como si nada? ¿Cuántos peatones son súper imprudentes cruzando donde no deben y toreando los coches? ¿Cuántos conductores han atropellado a personas y han huido del lugar para que no los agarren? ¿Cuántos hemos sufrido de la delincuencia que nos roba e incluso mata? Cuántos funcionarios han cometido miles de ilícitos pero por ser eso, se consideran intocables y eternos? ? ¿Cuántas personas de la “sociedad” son drogadictos y alcohólicos que maltratan a sus parejas? ¿Cuántas personas no hay que les encanta la parranda en exceso? Me asusta la manera en que el gobierno puede meter mano para conseguir lo que quiere y lo indefensos que los ciudadanos estamos ante la mal llamada justicia… pero también me asusta la gente que juzga, que dice cosas sin saber, la sociedad dividida que pareciera gusta y disfruta del sufrir de la gente, sin ponerse alguna vez en sus zapatos o conocer su historia. 

Y bueno… la realidad de las cosas es que vivo en un lugar en donde desde hace mucho la tranquilidad se fue dejando en su lugar preocupación, paranoia, sustos, tragos amargos y un sinfín de adjetivos que se quedan cortos para tratar de explicar lo que acontece aquí. Quien ha sufrido de algo así lo entiende. Quien vive aquí lo sabe, a pesar de las promesas y los títulos de los periódicos comprados con dinero gubernamental que afirman lo contrario. Y esta situación tan lamentable que ha acaparado las noticias locales y algunos medios nacionales es solo una probadita de todo esto que les vengo contando.Como alguna vez externé, Dios nos libre de caer en manos de la "justicia" alguna vez.

No hay manera de resolver bien algo así. No hay final feliz, ni es una buena historia. Y son miles de casos diarios que se conocen, más los que no se conocen, que solo hacen que te sientas indefenso ante todo, y que te deja una mortificación permanente en alguna parte de tu ser. Mi solidaridad total para Maryjose, y para los amigos, compañeros y familia de José Luis ante esta situación tan triste que están viviendo.


viernes, 27 de junio de 2014

Quieta!




Lo que parecía ser un fin de semana perfecto en uno de mis meses favoritos del año se convirtió en un muy mal sabor de boca que todavía sigo viviendo.

El sábado pasado estaba totalmente emocionada. El domingo tenía una carrera (lo cual es razón suficiente para andar de buenas durante toda la semana preparándote y esperándola). Tempranito me fui por mi kit para que no me agarran las prisas, y después seguí con el itinerario. Me fui con Anabell y con Rita al cine a ver una película que quería ver desde hace muchísimo tiempo la cual me gustó mucho, comimos en un lugar nuevo que nos encantó (aunque me quedaron a deber el mezcal, pero es motivo suficiente para que regrese, claro está) y nos fuimos a seguir chismeando en el café. Platicamos de cosas triviales, de amores pasados, del futuro, de tomar vacaciones, en fin!!! un día muy a gusto. Cuando el día ya estaba a punto de terminar, para yo descansar temprano y prepararme para el día siguiente me despedí de ellas para irme a casa. Y caminando hacia mi coche, no me di cuenta y pisé una piedra que había en la calle. Y esa piedra hizo que el tobillo se me doblara impresionantemente. No me caí, pero llegué al piso, porque no podía ponerme de pie por el dolor. Anabell que aún no se iba vio todo y me ayudó a pararme, para poder terminar de llegar al coche. En ese momento, era tanto el dolor que sentí ganas de vomitar. Y luego pensé en la carrera del día siguiente. Y menté madres durante un buen rato, en lo que esperaba que el dolor pasaba mientras respiraba profundo para controlarme. La distancia era muy corta, así que pude llegar a mi casa manejando, pero el dolor iba en aumento. Sin tener que agregar que el tobillo empezaba a hincharse. "Chingada madre", no dejaba de pensar. Creen que pensaba en el daño que me había hecho? Para nada. Estaba encabronada de pensar que no podría correr al día siguiente. Que no iba a poder entrenar. Hablamos con el doctor y fuimos a verlo, muy lindo accedió a que fuéramos a su casa para que me revisara (porque ya eran casi las diez de la noche). Revisó el tobillo, no se inmutó en lo absoluto porque se ve que es algo que sucede diario (aunque aún no entiendo por qué carajo me pasó a mí) y me mandó una medicina y radiografías el día siguiente. Creo que alcancé a decirle: "tenía una carrera mañana". Y él, enfático, me lo repitió: "Tenías, mija. Mañana hay que ver lo que dice la radiografía". 

Casi no dormí, para tratar de conciliar el sueño le avisé a mis conocidos lo que había pasado, se lo dije también a mi coach el cual me dio las palabras adecuadas para lo que para mí era un muy muy mal momento y bueno, realmente no me di cuenta cuando me medio quedé dormida. El domingo me desperté muy temprano, mi amigo Jorge vino a recoger mi número con el cual iba a competir para buscar mi medalla (mil gracias por ese detalle, Yorch!) y yo me encaminé a la Cruz Roja. Me tomaron las placas y alrededor de las 11 am ya estaba de regrseo con el doc. Ya las vio, se alegró de que no fuera nada grave, que era solo (sólo!!!) un esguince para el cual me pedía que comprara una tobillera de neopreno para cuando fuera a caminar, descanso de 3 semanas y visita a su consultorio luego de la segunda semana, a ver cómo iba. Y ante esas noticias, yo súper triste. Y enojada por no fijarme por dónde caminaba. Estar quieta? Yo? Cómo se hace eso? 

Quienes me conocen saben mis rutinas: correr temprano, ir al trabajo, eventos, cine, cenas, café, visitas a lugares, pendientes, compras.... CÓMO IBA A PODER ESTARME QUIETA DE REPENTE? y es algo que me sigo preguntando. De a ratos me siento deseperada. De a ratos me siento inútil. De a ratos creo que solo así me pudieron poner un 'estate quieto' voluntariamente a fuerzas. De a ratos me doy cuenta que todo lo que te rodea y todos tus planes pueden cambiar en una micromilésima de segundo sin esperarlo. De a ratos me asusto porque pienso que pueden haber repercusiones y no quedar bien. De a ratos me aterra que el doctor me diga que ya no puedo volver a correr. De a ratos busco paciencia y me digo a mí misma que tres semanas pasarán rápido. 

Y lo que es un hecho: estando "jodida pero contenta" (así contesto cuando me preguntan cómo estoy) es cuando descubres quién de verdad tiene afecto hacia tu persona y se preocupa por ti. Y esas son sorpresas inesperadas.

Nos seguimos leyendo, eso seguro...