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lunes, 20 de abril de 2015

Pandatón 2015

Quien me conoce, sabe que me gusta mucho correr. Que inscribirse a competencias la neta es un gasto que al momento no sientes, pero cuando las carreras se acumulan o cuando empiezas a hacer cuentas... te das cuenta que es una buena lana la que se va, y por eso es molesto cuando no se cumplen con las expectativas. Pero cuando estas carreras van encaminadas a una buena causa (cual sea), neta no te duele hacer el "gasto" porque sabes que estás ayudando a alguien, y que de una pequeñísima forma estás echándole la mano a alguna o muchas personas que, aunque ni siquiera conozcas, te da una sensación bastante gratificante. 

Ayer, navegando por Twitter me topé con el Pandatón 2015. De entrada, el nombre me encantó. Su logo también. Y me dio curiosidad. Y me puse a investigar al respecto. Me topé con la historia de Lalo, alguien a quien no conozco pero que llamó mi atención desde que empezó a contar su historia, hace ya casi dos años. Una historia de un individuo que un buen día descubre que tiene cáncer en el colon con metástasis en el hígado (una chingadera, la neta) pero que, en lugar de tirarse a llorar y darse por vencido, decidió enfrentar y luchar y decirle al cáncer (que él llama "piscis" porque dice que se oye mejor) que con la pena, pero tiene que desalojar su cuerpo y que pretende utilizar todos los recursos necesarios para que así sea. Obviamente no ha sido un viaje sencillo, pero por su manera de describirlo pareciera que así lo fue. Le pone nombres muy divertidos a los tratamientos y a las células cancerígenas y finalmente pudo cantar victoria, pero no se quiso quedar así nada más. (Neta que cuando tengan chance échense el chisme de su historia. En un rato quedarán enganchados en sus posts, se sentirán identificados con Panda, con Pachy, con Dany, con todo su Escuadrón de Sanación, con Jedis y Tiburones ayudando a sanar su cuerpo, con los elíxires de sanación y demás palabras ingeniosas que de una u otra forma te hacen parte de su historia... si quieren leer todo completito, échense el chisme aquí merito). 

Entonces, derivado de esta experiencia decide que lo que quiere hacer es ayudar. Contar su historia, además de enseñar lo que sabe y de una u otra forma, dejar su huellita de panda bien marcada en este mundo, y ayudar a fundaciones con programas contra el cáncer. Y así es como surge el Pandatón 2015, que lo que recaude se irá directito específicamente a dos programas: "Aquí nadie se rinde" y "Amor por ti".

En qué consiste? en que te inscribas en una carrera en el Distrito Federal, y tú decidas cuántos kilómetros quieres correr durante dos horas y media. Puede ser uno, cinco, diez, veinte. cuarenta. Pero lo chingón es esto: si no corres, también puedes ayudar, apadrinando los kilómetros que tú quieras de los corredores inscritos. Cada kilómetro cuesta $100 y no hay límite de apoyo. La idea me ha encantado. La historia me ha conmovido, y aunque no tengo el gusto de conocer a Lalo, me atrevo a compartirles una mini partecita de su historia para que, en la medida de las posibilidades de cada uno, apoyemos. 

Les pediría que apadrinaran mis kilómetros, pero por fechas y logística me es imposible correrla (y lo lamento mucho), pero hay muchísimos corredores inscritos, esperando ser apadrinados y muchos lugares para corredores esperando ser ocupados. 

Para saber más de todo este evento, checa www.pandaton.mx en donde todas las dudas que puedas tener seguro quedan resueltas y quizá te empuje un poquito para terminar de decidirte a apoyar esta causa. Además de que las playeras del evento y las medallas están poca madre!!! 

Anímense a darse una vuelta por los links que les dejé... y no dejemos de creer que la actitud y la manera de enfrentar las situaciones de la vida son las que definen cómo será el desenlace.

Nos leemos pronto :)




miércoles, 15 de abril de 2015

Aprender a disfrutar.

La realidad es así... Cuando éramos peques, casi todos moríamos de ganas por ser mayores y hacer todas esas cosas que veíamos a los grandes hacer y con eso sentirnos dueños de nuestros mundos, sin nadie que nos mandara a hacer los deberes, sin rendirle cuentas a ninguna persona, comprándote lo que se te dé la gana, en fin!

Conforme vamos creciendo y nos volvemos adultos, vemos a los niños y añoramos ese tiempo por mil motivos. Antes no había preocupaciones en nuestra cabeza, disfrutábamos más la vida, éramos inocentes, comíamos lo que queríamos sin remordimiento alguno,  no conocíamos eso de la quincena o de trabajar o pago de impuestos, en fin! Y claro, sentimos que no disfrutamos de nuestra niñez al cien por estar preocupados en crecer... aunque la mayoría de las veces no es así, eh? muchos tuvimos una infancia súper feliz y aunque nuestra mente de repente soñaba con ser mayores o nos poníamos los zapatos y la ropa de nuestros papás o jugábamos a tener un oficio (yo me ponía enfrente del espejo y según daba noticias, y claro que tenía mi escritorio armado con un teclado, lapicitos, libretitas... aunque ni al caso con lo que terminé haciendo!), la realidad es que ni sentimos el paso del tiempo, ni nos deteníamos a quejarnos de nuestra edad. 

Pero pareciera que fuimos hechos para no disfrutar el presente que vivimos. Nos la vivimos preocupados por cosas que ya pasaron y que no acabamos de entender que ya no tienen arreglo por más que ocupen lugar en tu cabeza, nos cuestionamos cosas que ni siquiera han sucedido pero que si suceden pueden repercutir un poco en nosotros (y si no suceden, también) y al final, estamos medio ausentes del presente. Y esta situación se repite en todos. Sin distinción. Pareciera que cuando nacimos nos insertaron un chip en la cabeza para vivir preocupados por situaciones inexistentes, por situaciones vividas... y que nos hacen no disfrutar lo que estamos viviendo.

Tratemos de deshacernos de ese chip, y vivir! Sé que suena a súper cliché y súper trillado... pero cuántos no andan solo viendo pasar el día a día sin darse cuenta que, sencillamente abrir los ojos cada mañana es motivo suficiente para sonreír y echarle todas las ganas del mundo a tu día? A pesar del tráfico, del trabajo, del jefe, del compañero de trabajo que te complica un poco la existencia, del gandalla? Digo, los días perfectos no existen, obvio que tenemos nuestros días malos, nuestras experiencias no tan gratas, nuestro ratito de Pitufo Gruñón... pero al final, decidamos que solo sea eso: un ratito! ;) 

Nos leemos pronto!


lunes, 5 de enero de 2015

Qué tal si...?




El 2015 llegó con noticias nuevas y golpes de sorpresa totalmente inesperados. Y derivado de esas sorpresas me volví a percatar que somos resultado de decisiones que tomamos, para bien o para mal.

Reconozco que he tomado muy buenas y muy, muy malas decisiones a lo largo de mi existencia y que he tenido que aprender a vivir con las consecuencias de ellas. Y una de esas consecuencias de las que les platico me lleva a la terrible pregunta que de repente te haces respecto a eso mismo: "Qué tal si...?" Qué tal si hubiera pensado mejor las cosas? Qué tal si me hubiera quedado con él? Qué tal si hubiera dicho lo que pensaba? Qué tal si me hubiera callado y esperado a que las cosas siguieran su curso? Qué tal si no hubiera aceptado este trabajo? Qué tal si hubiera aceptado su propuesta? Qué tal si lo hubiera perdonado? Qué tal si no hubiera hecho caso a lo que me dijeron? Qué tal si no hubiera aceptado el nuevo puesto? Qué tal si...?

Creo que todos tenemos nuestros pequeños demonios guardados. Yo aprendí a convivir con los míos, porque sería muy iluso decir que los combatí y los vencí, porque no es sencillo. O quizá en el fondo no quiero combatirlos ni eliminarlos por completo porque al final son pequeños recordatorios de lo que en algún momento hice, viví, disfruté y sentí y que me hacen quien soy el día de hoy.

Yo tengo un "Qué tal si.."? en mi vida que creo me "atormentará" (no sé si precisamente es sea la palabra, porque no es que me la viva atormentada y tristeando por los rincones pero cuando me clavo a pensar en eso, es cuando los sentimientos extraños fluyen y me ganan) durante toda mi vida. No trato de pensar mucho en ello, pero retomando a las sorpresas y noticias de inicio de año que tuvieron que ver con ello, detonó totalmente el feeling de ese "tormento" (y lo vuelvo a encomillar porque no es precisamente eso pero es para que haya una idea...) y me dejó pensando muchas cosas. Me dio gusto. Me dio tristeza. Me sacó lágrimas. Me hizo gritar. Me hizo cuestionar. Me hizo recordar. Me hizo perder un poquito el rumbo. Me hizo pensar con muchísima más fuerza el "Qué tal si...?". 

Y al final, creo que el chiste de la vida es eso. Las decisiones que tomas y las consecuencias que enfrentas forman tu carácter, tu persona, tus perspectivas, tus vivencias, tus metas y todo lo que conlleva tu existencia en este mundo. Y lo que nos toca vivir es por algo, lo entendamos al cien por ciento o no.

O quizá no es así del todo... pero necesitas convencerte de que tus decisiones fueron las acertadas en ese momento y por un motivo lo suficientemente fuerte para sencillamente, poder seguir adelante.

Nos leemos pronto!

lunes, 29 de diciembre de 2014

Cerrando El Año

En Twitter hubo un HT que fue tendencia que se llamó "Resume tu año en tres palabras". Difícil, verdad? Cómo englobas en tres palabritas lo que has vivido durante trescientos sesenta y cinco días? Cómo puedes hacer un compendio de todo lo que te ha tocado pasar? Pero me aventé... y pude resumir el mío con tres palabras: Sorpresas y Coincidencias. Así de simple, así de complejo. El año vino y se fue, literal, volando, dejando muchas cosas a su paso. Buenas experiencias y malas experiencias. Y las malas no fueron tan terribles, hasta eso. Pero creo que he aprendido y la persona que inició el año no es la misma que quien lo está terminando. 

Laboralmente hablando, agarré la rienda de una responsabilidad grande que creo se ha ido llevando por buen camino. Me reencontré con personas importantes en mi vida con quien tenía rato que no había podido coincidir. Me armé de valor y coraje para decirle adiós a otras cuantas que no me hacían bien, pero no me daba cuenta. Asistí a más velorios de los que hubiera querido. Visité el hospital en varias ocasiones. Me volví a tatuar (y no, mamá, no es el último!). Viajé para correr y para visitar amigos. Fui al teatro. Fui a bodas. Obtuve más medallas que el año pasado. Conocí gente importante y valiosa que comparte conmigo intereses y aficiones en común. Terminé una relación pero gané un amigo más de por vida. Me esguincé el tobillo, lo cual me hizo conocer el dolor, la frustración y me impulsó a no rendirme. Conocí nuevos lugares. Fui a conciertos. Gasté menos en películas, pero más en ropa para correr. Rompí mis propios límites. Me impuse nuevos retos. Hice nuevos amigos (sí, a estas alturas el partido aún es posible hacerlo!) aumentando así a mi familia "no sanguínea". Leí menos libros, pero no dejé el hábito. Conservé a mis amistades y afiancé mis relaciones con ellos. Abracé más. Creo haber reído mucho más. Aprendí a tolerar más. Descubrí la otra "cara de la moneda" en varias personas lo cual fue decepcionante, pero al final fue para mi bien. Continué horneando delicias para obtener sonrisas a cambio. 

Y resumiendo... cierro un muy buen año. Y espero con ansias el que sigue. No puedo esperar a que inicie! 

Espero su año haya sido también espectacular, y se olviden (como ya les he dicho anteriormente) de hacer una lista de propósitos. Sencillamente, busquen mejorar su vida, en todos los aspectos posibles. Solo así valdrá la pena que el calendario pase a velocidad impresionante y podamos cerrarlo satisfechos. 

Feliz despedida e inicio de año! :)



miércoles, 3 de diciembre de 2014

1, 2, 3... Desencantada!





Me siento en la necesidad de contarles lo que pasa por mi cabeza porque creo que si no lo hago voy a terminar explotando en algún momento. La verdad es que ya tiene varios días que me siento desencantada y desencajada de casi todo. De lo que sucede en el país, de la actitud de mucha gente, de noticias… Y bueno, lo que remató e hizo que quisiera sencillamente expresar lo que traigo fue ni más ni menos que la muerte de Chespirito.

No, mis queridos chavitines… No vengo a dar una cátedra de la vida y obra de don Roberto Gómez Bolaños, ni mucho menos… la verdad, es que realmente estaba impactada. Y no, no tanto por su deceso (que dicho sea de paso, a mí me dio tristeza porque quien me conoce sabe que soy fan de su trabajo, las obras de teatro que pude ver, algunas películas y sus libros) aunque estoy convencida de que a mucha gente le hizo sentir “alguito”  enterarse de esa noticia… lo que me ha dejado y me sigue dejando impactada es el nivel de odio y desprecio que se estuvo manejando hacia su persona y sus personajes. La manera en que han degradado el trabajo de una persona que durante muchísimos años (y hasta la fecha) ha hecho reír a más de uno y en muchísimos países con un humor cien por ciento sano, justificando que gracias a eso somos unos ignorantes,  unos conformistas y que nos callan con una torta de jamón… en serio, gente? Llegar a culpar a un programa? un PROGRAMA!!!! que veíamos de pequeños? O ustedes qué veían en la tele cuando estaban chiquitos? Pero eso sí, cuidadito! y se te ocurre hacer el mínimo comentario favorable a su persona… casi que por tu culpa la situación del país está así y eres un inconsciente y un pinche conformista y te dejas manipular por el gobierno. De verdad, en qué momento el deceso de alguien se vuelve algo así? Y ojo, muy independiente del circo que hagan o dejen de hacer por eso lo cual, personalmente no me parece; la realidad de las cosas es que a raíz de eso y de la manera de agredir las posturas (que al final cada quién tiene derecho a pensar lo que quiera, pero de eso a mentarle la madre a alguien que no piensa lo que tú?) me pega muy fuerte la idea en la cabeza de que pareciera que es tanto el odio que nos tenemos unos y otros, que nuestro fin es acabar con nosotros mismos mutuamente.

México pareciera que es una gigantísima cubeta de cangrejos que no perdona el éxito del vecino. Que hagas o no hagas las cosas está mal, porque algún motivo se va a encontrar para criticar y para decir cosas, la mayoría de las veces, sin fundamento alguno. Dicen que las redes sociales pueden ayudar a unirnos y a buscar el fin común… pero será que lo que está en internet es realmente el reflejo de la opinión pública? Porque las redes sociales parecieran que están llenas de genios incomprendidos: en Facebook puedes toparte con intelectuales que desde un sillón buscan llamar a una revolución y Twitter es la plataforma desde donde miles de ingeniosos (y anónimos, por supuesto) se dedican en su mayoría a perder el tiempo, a agredir y crear polémica de una manera extraña. Que aclaro: hay muchísima gente que da opinión con contenido, que admiro, que agradezco habérmelos topado… pero hay otros que me pregunto de dónde fue que salieron. Será entonces que estas redes sociales reflejan lo que la mayoría de la gente opina? Me cuesta creerlo… y a juzgar por lo visto, quizá tenemos que aceptar que las redes sociales hacen mucho ruido, pero no más. O que finalmente son  solo un desahogo inútil y hasta ahí.

Pongamos otro ejemplo: la detención hace unos días de Sandino Bucio. Primero la queja generalizada y la indignación de la detención, y cómo se lo llevaron, y cómo lo golpearon y le dijeron de cosas. Yo incluida, porque no me da la pinche gana vivir en un país donde de un Chevy sin ningún tipo de escudo oficial se bajan unos tipos sin uniforme para agarrarme, llevarme detenida y de paso decirme en el inter que me van a desaparecer, violar, torturar y demás si no le bajo a mi desmadrito… dicen que gracias a las redes sociales lo liberaron y pudo reunirse con su familia. Bien. Pero en las mismas redes sociales, horas o días más tarde, empiezan a circular fotos del mismo Sandino con el rostro medio cubierto, participando en los desmanes en la marcha del 20 de noviembre, del incendio a la puerta de Palacio Nacional… y todo se da la vuelta. “Bien merecido se lo tiene, miren a su pendejito que están defendiendo, etc.” Y lo reitero, porque no conozco la historia completa: si es culpable de destruir propiedad ajena, por supuesto merece un castigo. Pero no de la forma como lo hicieron, ni de chiste. Entonces? Estamos o no estamos? Creemos en lo que circula en los medios de comunicación y en las redes sociales? Qué tanta es la certeza? Dependemos de lo que se vaya descubriendo en redes sociales o en algún medio de comunicación para definir posturas? Porque si es así, creo que nos quedaremos esperando a tomar una decisión y sostenerla.

Y sobre ese mismo incidente, la pregunta que también ronda por mi cabeza: si había tanta gente grabando la detención, por qué no hicieron montón para defenderlo? Desde que la gente tiene teléfonos celulares en vez de manos (y es real, no me dejarán mentir) ha iniciado una de las situaciones más torpes e inútiles de la historia: la bilis derramada en redes sociales y la baba derramada en el mundo real. Como dicen, a tuitazos no cambiaremos al mundo. Pero con acciones sí. Yo sé, iban armados creo esos tipos, pero… no la unión hace la fuerza? No debemos unirnos como pueblo, no solo marchando, sino actuando? No sé, me sigue desencantando mucho la situación. Y esto me lleva a otro punto: las marchas. Yo no voy en contra de que la gente alce la voz y muestre descontento y cuestione y exija, de hecho es nuestra obligación como ciudadanos, pero cada vez que hay una marcha, siempre, siempre hay gente que le da en la madre a los negocios, destruye, incendia, deja basura, grafittea… y qué positivo se ha logrado? Qué avances ha habido? Será esa la solución? O será que de plano no tenemos otra opción y el hostigamiento que sentimos solo así puede canalizarse? Qué triste, no? Por qué llegamos hasta aquí? O ya estábamos en este lugar desde hace mucho y apenas estamos abriendo los ojos? Qué nos está pasando?

Hace unos días me tocó otro detalle: fue la Clausura de los Juegos Centroamericanos aquí en Veracruz. Los atletas al entrar al estadio junto con toda su delegación estaban felices, grabando todo, grabando las luces, los aplausos… vaya! Un ambiente bonito, emocionante. A la entrada del estadio repartieron aplaudidores, que dentro tenían un foquito que al moverlo se accionaba y los iluminaba bien padre, y se veía padrísimo que la gente al ritmo de varias canciones los utilizara, de verdad se veía bien bonito el estadio. Qué pasó enseguida? Muchas personas empezaron a romperlos y a sacar el foquito de los aplaudidores para aventarlos a la cancha. Y peor, aventárselos a la gente que estaba ahí trabajando. De veras… qué necesidad? Por qué somos así? Hace poquito me topé con un escrito donde dicen que “el cambio no está en uno mismo”… en serio? Pues si el cambio no está en nosotros, tiremos basura, no? a fin que es obligación del gobierno mandar a los barrenderos. Si el cambio no empieza en uno, pues dejemos de pagar impuestos, porque el gobierno tiene la obligación de mantenernos. Si el cambio no está en mí, pues voy a manejar como me dé la gana, estacionándome en tercera y cuarta fila, y sacaré a pasear a mis perros sin levantar sus gracias, ni respetaré a mi vecino… total! Dicen que el cambio no está en mí y segurito que no debe tardar en llegar un mesías a cambiar el universo…

Así queremos un mejor país? Así queremos un México decente? El respeto pareciera que va perdiéndose un poquito cada vez, el entorno pareciera valernos gorro, y pareciera que está súper mal no pensar como los demás, o tener otra opinión... no estar de acuerdo en algo te convierte en “malo”, en “odiado”, en “ignorante”… y así pues cómo?


Luego nos preguntamos por qué las cosas van como van… 

viernes, 17 de octubre de 2014

What a "wonderful" world? Yes!!!





Quien me conoce sabe que soy una persona optimista. Que trato de ver el lado bueno a todo lo que me pasa, que intento no caer en depresiones durante mucho tiempo, que dejo ir y supero las cosas fácil porque no me gusta estar enfrascada en la tristeza... pero de un tiempo para acá me puse a cuestionar todo. Y literal, eh? imaginen que me salí un rato de mí y me volví espectador de mi vida. De todos los aspectos de ella, a decir verdad. Mi actitud hacia las cosas. Mi manera de enfrentar problemas. Mi forma de tratar a los demás. La situación social que se está viviendo. La actitud de varias personas con las que me he topado últimamente. Y neta que me detengo y exclamo un QUÉ MADRES ESTÁ PASANDO?!?!?!?! neta que por muy optimista y muy chidas que quieras ver las cosas la verdad es que estamos pasando por una situación muy compleja que hace que tu estado de ánimo y tus ganas de ver todo padre se complique un poco. Sí, claro, hay muchas cosas lindas que hay que agradecer y que hay que mencionar... pero tratar de encontrar una respuesta a la situación que estamos viviendo está cañón. Creo que es un efecto dominó. Oyes las noticias, te encabronas, te desquitas con quien tienes cerca o te peleas con quien no opina como tú, y quien está cerca se molesta por tu desquite y se va a desquitar con alguien más y así sigue la cadena interminable... Uno no puede ser inmune a los tiempos que estamos viviendo, no? no digo que vayamos a resolver todo en un fregadazo... pero... no sé, me pone muy apática y triste la situación.

Qué nos está pasando como personas? Como sociedad? Como seres humanos? En qué cabezas entran ideas que te hacen creer que dañar a alguien es bueno? En dónde está el fallo? son miles de cosas que de repente no tienen respuestas en mi cabeza... hasta el miércoles pasado.

Ese día me fui a cenar con amigas que tenía rato que no veía. Una de ellas vino de visita porque vive muy muy lejos, dos de ellas son mamás trabajadoras y otra trabaja y trabaja sin parar. Y entre las cosas que platicábamos y chismeábamos salió el tema de los hijos. Yo sé que no tengo nada que decir al respecto, pero oírlas me sorprendió. Recordábamos que en nuestros tiempos (ja! me sentí viejita) nuestras mamis no trabajaban, y se la pasaban con nosotros haciendo tarea, jugando, leyendo, llevándonos al parque, en fin! teníamos madre todo el día y toda la noche. Nos mandaban a la cama súper temprano para al día siguiente despertar tempranito y empezar con el trajín del día y mientras nos íbamos a la escuela ellas se quedaban haciendo comida, yendo de compras. en fin!! Y qué es lo que pasa ahora? Pues que todo ha cambiado totalmente. Ahora las mamás tienen que trabajar y tienen que coordinar el hecho de ser mamás, de ser trabajadoras, de cuidar una casa, de buscar quien ayude a cuidar a los peques cuando salen de la escuela, en fin!!! realmente yo estaba sorprendida y admirada del itinerario de cada una de ellas, y recordé a otras más que van día a día también haciendo esa tarea interminable de coordinarse con y sin ayuda para que todo salga adelante sin descuidar a los peques. 

Y me sentí completamente orgullosas de ellas. De su forma de organizarse y de todavía tener ganas de salir a cenar y de contarnos sus peripecias y reír a carcajadas. De no rendirse y de empeñarse en criar niños y niñas de bien, que logren hacer un pequeño cambio en este mundo.

Y bueno... la conclusión de ese día fue esa. Cómo sé que es un mundo maravilloso? Pues por gente como ellas, que hacen imposibles para malabarear con su trabajo, sus actividades, su vida personal, su pareja y sus peques. Porque los llevan de la mano por el buen camino. Porque personas así como Tere, como Daissy, como Lucero, como Liliana, como Vigi, como Karla, como Nadia y como muchísimas otras más hacen que respire un poco más tranquila porque al parecer, luego de la tormenta se ve un arcoiris cerca. Por supuesto, los papis también tienen mérito... pero ellas me entienden. 

Gracias! porque en el futuro se vislumbra mucha, mucha luz gracias a ustedes.

Nos leemos pronto!







miércoles, 20 de agosto de 2014

Ice Bucket... Qué?!

Las modas lo son todo en muchos lugares, no solo aquí. Cuando un tema fuerte sale a relucir, o se comenta, o hace eco en redes sociales, o se ve mucho en la televisión, todo mundo quiere formar parte de ello. A veces ni saben, ni investigan, ni tienen idea de lo que se trata... pero ven un titular, un hashtag, un grupo, un debate, una discusión y ya con urgencia se quiere formar parte! No queremos quedarnos atrás sin conocer o sin decir que lo hiciste. Se acuerdan del "Harlem Shake"? (tuve que preguntar cómo se llamaba esa onda porque ya ni me acordaba! Real! jajajaja!) pues para que entiendan mi punto... apenas algo se pone "de moda" y todo mundo quiere hacerlo. Puede haber motivos, puede no haberlos. Y de ahí parto al tema del día de hoy.

El "Ice Bucket Challenge" (o Reto del Cubo de Agua Fría) es lo que ahora está de súper moda en todas las redes sociales. En Twitter, Facebook, You Tube, Instagram, en fin! en todos lados! Para los contados que aún no sepan de lo que les estoy hablando, les platico: esta campaña se inició hace algunas semanas en Boston, con la finalidad de crear conciencia sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica,  y para recaudar dinero para encontrar una cura por medio de la investigación científica. El reto consiste en vaciarse un cubo de agua fría, en el entendido que luego de hacerlo donarás 10 dólares a la causa, o puedes no vaciarte el cubo de agua, pero donar 100 dólares en lugar de los 10 que originalmente son, y retar a tres personas a través de redes sociales para que hagan lo mismo. Quien empezó la campaña fue un chavo llamado Corey Griffin para apoyar a su amigo, el ex-jugador de béisbol colegial, Pete Frates quien padece de esta enfermedad y gracias al boom de las redes sociales se volvió un movimiento que ha dado muchísimo de qué hablar. Lamentablemente Corey recién falleció mientras buceaba, sin percatarse del éxito que su campaña estaba alcanzando.

Gracias a las redes sociales, miles de artistas, cantantes, políticos, deportistas y demás han formado parte de esta campaña subiendo sus videos echándose un cubetazo de agua helada y retando a tres personas (creo que hasta al Papa han mencionado para llevar a cabo el reto) y bueno, estoy segura que no será un tema que se olvide pronto. Quien hizo algo totalmente distinto fue Charlie Sheen, que en lugar de arrojarse agua se echó encima diez mil dólares, que dijo que eso era lo que donaría para la causa (el video lo encuentras aquí).

Pero volvamos a la realidad: la idea no es mala. Recaudar dinero de manera divertida para una causa importante se aplaude, sin buscar causar lástimas para este fin. Pero yo quisiera saber realmente cuántas personas (famosos y no famosos) que han realizado este reto saben el origen y saben que además de postear su video tienen que ir al banco a hacer una donación para ayudar a la investigación sobre la enfermedad, y no solamente divertirse, agarrar una gripa marca llorarás luego de echarte encima un cubo de agua helada o hacer un desastre en caso de decidir mojarte en el interior de algún lugar. Cuántos más lo harán por subir su popularidad y llamar la atención solamente? Muchos también se han quejado por el desperdicio de agua que se hace con el reto, y vamos, no es algo con lo cual vamos a lograr desaparecer el desabastecimiento de agua que hay en muchas partes del mundo, o podremos darle solución al problema de aguas contaminadas... pero es necesario echarse el cubetazo de agua? Creen que solo así vamos a poder apoyar a una causa o a hacer una diferencia? Y por qué hacer que el mundo se entere? Solo así es que la ayuda humanitaria cuenta? Solo si todo mundo lo ve se vale, y si no, de plano ni para qué molestarte? Desconozco si alguno de estos famosos que ha hecho el reto apoya a otras causas de las que no nos enteramos (que si es así, aplausos!) o si por su lado ayudan a escuelas, o a instituciones, o a hospitales. Pero si solo con una cámara enfrente que los grabe es cuando se ponen las pilas para hacer una buena labor... pues ahí es donde radica la cuestión, creo yo. 

Hay muchísimas maneras de aportar un gramito de humanidad y ayuda al mundo sin tener que hacer tanto alboroto ni que todo mundo se entere, que creo que es donde debemos quizá poner más atención. Vaya, si quieres donar lana puedes hacerlo, pero si no, con acciones también puedes hacer mucho. Cuándo fue la última vez que visitaste un asilo para llevarle un poquito de alegría a los ancianitos que ahí están? Cuántas veces has pedido en un restaurant las sobras de lo que no te comiste y se las llevaste al que te cuidó tu coche, o a la señora que está pidiendo limosna? Cuántos "Cafés Pendientes" has dejado para la gente que no tiene para pagar comida? Cuántas veces has recolectado juguetes para los niños que viven en el basurero o en algún albergue? Les digo, hay muchísimas formas, súper sencillas, de las que quizá no todo el mundo se entere... pero de que ya estás ayudando a hacer una diferencia, lo estás haciendo. 

Nos leemos pronto! :)

P.D.- Si quieres ver algunos de los retos que han dado vueltas en las redes sociales, puedes ver unos en este enlace y otros más por acá y algunos más por este lado.