Otro año más. Otros días que se van, y que se llevaron consigo momentos, personas, experiencias, vivencias y demás... Personalmente considero que el 2012 se fue rapidísimo, de verdad que no me di cuenta en qué momento el año acabó... Y al final, creo que la vida es así, no? Todo se reduce a instantes que desaparecen para dar paso a otros instantes más.
Hicieron propósitos para iniciar el año? Se atiborraron de uvas por cada campanada deseando cosas o prometiendo algo que muy dentro de sus seres saben que no van a cumplir? O reciclaron los del año pasado que siguen pendientes? Bueno, quizá algunos de ustedes son de la minoría que cumplió con todos sus propósitos, así que me imagino que este año empezaron con otros nuevos, o solo aumentaron los anteriores para volverlos a cumplir!! :) Yo desde hace ya varios años dejé de encontrarle sentido a eso de hacer propósitos, porque se me olvidaban, no los cumplía, se me ocurrían ideas muy lejos de la realidad y nomás me frustraba! Entonces, pues qué necesidad, no?
Lo que decidí hacer este año en lugar de eso, fue algo que encontré en Pinterest (para quien no lo conozca, es una aplicación que es como un tablero gigante en donde tú vas, digamos, "pineando" fotos de diferentes categorías, y así vas armando tu corcho gigante en línea) que me pareció una idea genial, con todo y que originalmente se utiliza para el Día de Gracias, pero yo decidí usarlo para todo el año: un "Thankful Jar". O sea, en palabras llanas, un Tarro de Agradecimiento. Ya sé, ya sé! Seguro se van a preguntar con qué caramba se come eso. Pero es muy sencillito, neta: en este tarro adornadito y todo bonito (ya saben, yo que soy medio detalliste pues sí lo adorné medio cute y así) iré metiendo papelitos con todas las cosas padres que vayan pasando durante el 2013. De todo tipo, y de lo que quiera. Al final del año, se hace un recuento y se revive todo lo que pasó, dándote cuenta que, seguramente tuviste un año muy chido. Así de simple. Y sí, puede que sea demasiado simple, pero fue una idea que me latió mucho porque muchas veces pasamor por alto las cosas padres que pasamos, o quizá vivimos algo que en el momento no lo vemos pero algo grandioso, pero después te das cuenta que sí lo fue... Podría decirles que también metieran momentos malos, pero aunque de ellos aprendes y demás, el chiste de esto es enfocarse en las cosas lindas. En las cosas padres. Los momentos chingones que seguro te dejarán boquiabierto. Un viaje. Un concierto Un reencuentro. Una relación. Una reunión en especial. Un regalo. Una charla. Un nuevo negocio. Un libro que te haya cautivado. En fin. Opciones, hay muchas. Y con buenos resultados.
Así que sin más preámbulos, y aunque ya es un poquito tarde porque ya hasta la Rosca de Reyes pasó, les deseo un 2013 lleno de cosas chingonas. Así nomás.
Nos leemos prontísimo!